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| Glaciar.A.Deniaud / Tara Expéditions |
08/08/2013
Posicición : 79°30'30 N - 62°28'37 E
05/08/2013
Rumbo al archipiélago Francisco José
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Mar
de Kara, antes del archipiélago Francisco José. Anna Deniaud/Tara Expéditions
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"El archipiélago de Francisco José es
la joya del Ártico". Christian de Marliave, explorador polar francés le había
descrito con entusiasmo el escenario a Vincent Le Pennec, oficial segundo,
antes del inicio de Tara Oceans Polar Circle. Ciento noventa y una islas cubiertas
por glaciares, una zona de difícil acceso
donde sigue dominando la naturaleza.
Anhelamos toparnos con osos polares, morsas,
focas y las más de cuarenta especies de aves que pueblan el paraje. En los años 30, la otrora Unión Soviética prohibió
el acceso a esta zona. Se construyeron solamente tres estaciones meteorológicas
y dos bases militares. Tal vez esté allí una de las explicaciones al dominio actual
de la naturaleza viva. En los años ochenta, sólo medio centenar de científicos
y militares invernan, hasta que mas científicos acudan en verano. Para Sergei
Pisarev, Francisco José no es más que una base logística para
proyectarse en derivas árticas. Durante diez años, él ha recorrido todos estos lugares,
cruzando el paso de Cambridge entre las islas Alexandra y George.
Sergei recuerda también haber sobrevolado en helicóptero
un campo sembrado de piedras redondas increíbles. "Vi las piedras en forma
de bola parcialmente cubiertas de nieve. Unos años más tarde, vi una foto de
Victor Boyarsky*; Él está al lado de una
de estas bolas de piedra de formas muy regulares, por lo menos tres metros de
altura". El origen de estas piedras naturales sigue siendo tema de estudio
de los geólogos.
El descubrimiento
de este territorio polar remonta a 1873, a la expedición austro-húngara Tegetthoff
dirigida por Julius Payer y Carl Weyprecht. Luego, el archipiélago se convierte
en un vasto espacio de caza veraniega. También es un refugio para Nansen, el científico
noruego que dirige la deriva en el Ártico a bordo del Fram, invernando en Francisco
José después de su fallido intento de conquista del Polo Norte.
Hoy en día, la isla sigue siendo un lugar
de paso para el turismo de aventura. Tres rompehielos nucleares rusos depositan aquí cada año más de trescientos
visitantes. Son turistas privilegiados, dispuestos a pagar más de 25.000
dólares por diez días en el Ártico, pisando el archipiélago antes de ser
trasladados en helicóptero al polo.
En paralelo al desarrollo controlado del
turismo en el archipiélago, en 1994, las autoridades rusas han creado un parque
natural protegido de 42,000 km² que abarca las islas y sus aguas.
Sólo hace falta borrar los rastros de las actividades
militares pasadas, y más que todo, educar los nuevos aventureros en torno a la
fragilidad del ecosistema polar.
La joya del Ártico no debe dejar de brillar.
Por nuestra parte, cumpliremos con este propósito.
Anna Deniaud Garcia
* Victor Boyarsky: Director del Museo
del Ártico en San Petersburgo, compañero de viaje de Jean-Louis Etienne durante
la travesía de la Antártida.
Bibliografía:
“Franz Josef land”, by Susan Barr.
“El gran desfile de los polos” por Bertrand Imbert y Claude Lorius.
“Practical dictionary of Siberia and the North”.
02/08/2013
Entre Dudinka y Pevek: Conversación con el nuevo jefe científico a bordo
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Pascal
Hingamp, jefe científico embarcado en Dudinka. A.Deniaud/Tara Expéditions
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Antes que
todo, ¿nos puedes hablar de ti?
Soy biólogo,
especialista en genómica en el laboratorio IGS* de Marsella, y también docente en
la Facultad de Ciencias de Luminy. Nuestro laboratorio procesa los girus, los
virus gigantes, recolectados en las expediciones Tara Oceans y Tara Oceans
Polar Circle. En base a las muestras de Tara, trabajamos en colaboración con el
Genoscopio y otros laboratorios de genómica sobre el análisis informático de secuencias
de ADN.
Este leg es mi tercero
a bordo de Tara. He embarcado en el Mediterráneo y en el Atlántico Sur, pero
esta será mi primera experiencia como jefe científico embarcado. Más allá de la
coordinación del equipo científico, yo me encargo de los virus, girus y bacterias.
¿Quiénes son
los miembros de tu equipo?
Sergei Pisarev y
Claudie Marec, ya a bordo en el leg anterior, se encargan, respectivamente, del
zooplancton y del despliegue de los instrumentos. Thomas Leeuw, subido como yo en
Dudinka, viene de los Estados Unidos. Estudiante de maestría en el laboratorio
de Emmanuel Boss, él se encarga de la producción de imágenes en el laboratorio seco.
Diana Ruiz Pino, del laboratorio L’Océan en París, toma el relevo de Stéphane
Pesant para la biogeoquímica de las muestras de la roseta. Diana es una
veterana de las expediciones oceanográficas polares, pero como Thomas y Simon,
este es su primer leg a bordo de Tara. Simon Morisset trabaja en conjunto con
Claudie para la inmersión de los instrumentos y la medición continua. Por
último, Margaux Carmichael, del laboratorio
de Roscoff, otra veterana de Tara Oceans, se encarga de los protistas.
¿Cuál es el
programa científico propuesto?
Habíamos previsto
realizar dos estaciones largas, con muestreos a tres profundidades diferentes. Pero
por la poca profundidad de la plataforma continental aquí, hemos modificado el
programa. Hemos optado por tres o cuatro estaciones largas.
La primera se hará
en el borde del hielo en el mar de Kara, antes del Cabo Tchelyouskine. Para la segunda, nos posicionaremos en la ladera entre el Mar de Laptev y la cuenca
de Nansen. Esta zona es particularmente interesante, ya que nos da acceso a las
profundidades del Ártico. Hay aproximadamente dos mil quinientos metros de profundidad,
por lo que tomaremos muestras en tres
profundidades. Posiblemente detectaremos la influencia del agua dulce del río
Lena, que desempeña un papel importante en la fertilización del Ártico.
La tercera
estación, la hemos programado en aguas poco profundas, a menos de cincuenta
metros, cerca de las islas de Nueva Siberia, un lugar que esperamos también
bajo la influencia del río Lena. A partir de las muestras de la segunda
estación y de esta, estudiaremos el transporte de partículas del río Lena hasta
las profundidades del Ártico, en una capa llamada nefeloide.
Todavía estamos
considerando una posible cuarta estación, tal vez en el Mar de Siberia Oriental. Todo depende de la
cantidad de profundidades muestreadas en las estaciones anteriores; Tenemos limitaciones
en términos de insumos, de materiales
necesarios para el muestreo.
¿Cuáles son las limitaciones de esta etapa?
El stock de los
consumibles es una primera limitación. Debemos respetar lo planeado. No habrá reabastecimiento
significativo durante esta expedición. También está el corredor reglamentario, la zona autorizada de muestreo. Este corredor
se ha acordado con las autoridades rusas, pero es relativamente estrecho, mide
sólo cuarenta millas de ancho. Luego, las condiciones climáticas: son
determinantes en cuanto al rendimiento de las estaciones. Parece que el clima está
a nuestro favor para este leg. Por último, el paso noreste: parece que el hielo
sigue siendo grueso en Cabo Tchelyouskine, cerca de tres metros de espesor. Tara
no cruzará sin la ayuda de un rompehielos. Loïc, el capitán, y Sergei, se
mantienen actualizados en torno a los próximos pasos de caravanas, de un convoy
de barcos al cual nos integraremos, pero no elegimos la fecha. Debemos ser flexibles
y reactivos. Por una vez, no la ciencia que decide, sino el paso del Cabo
Tchelyouskine. Lo que sigue de la expedición depende de eso.
Entrevista
realizada por Anna Deniaud Garcia
* IGS: Informaciones
Genómicas y estructurales
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