15/02/2017

Rumbo a Japón


Flota algo de tristeza a bordo, al zarpar de Guam: hemos dejado unos verdaderos amigos;
Julie Lhérault, oficial de cubierta, la única mujer a bordo capaz de conducir un zodiac, reparar una bomba de relevo junto a los más expertos de la tripulación, y preparar la mejor cena de sashimi que uno pueda jamás disfrutar.
Nicolas De la Brosse, segundo  oficial, fácil de localizar siguiendo sus carcajadas. Es conocida su afición al prosciutto y a los cereales con chocolate. Se sospecha que hasta llegó a guardarlos  debajo de su almohada.
Daniel Cron, jefe mecánico,  quien se contorsiona en los espacios más estrechos, más oscuros y más sucios del barco para garantizar el buen funcionamiento de Tara; Extrañaremos sus  gentiles reprimendas cuando uno olvida apagar la luz en su cabina: “No es Versalles aquí”.

Pero pronto renace el entusiasmo al acoger los que embarcan para Japón: el segundo capitán,  Nicolas Bin; El oficial de cubierta, Francois Aurat; El jefe mecánico, Loïc Caudan: Y nuestra artista en residencia, Maki Ohkojima, de Tokyo.

En Guam, nos hemos reunido con nuestro socio en la expedición, Rainer Friedrich de World Courier; Bajo su supervisión, hemos acondicionado las muestras científicas recolectadas en los 3 meses pasados,  para mandarlas a los laboratorios en el mundo entero.

El mal tiempo obligó los científicos a limitar sus observaciones del coral en Guam: la cobertura coralina que han observado  se limita ahora a pequeñas parcelas protegidas, pero ha sorprendido positivamente la abundancia de peces de arrecife.

Hemos izado las velas para una navegación de 5 días y 832 millas hasta Japón, y nuestra primera escala en la isla de Ogasawara.

En Japón, Tara estudiará la corriente marina Kuroshio y su papel en la dispersión de las larvas de peces de arrecife. Generada en el Pacífico occidental, esta corriente caliente alimenta los arrecifes más septentrionales del planeta, ubicados en Japón.

Desde 2009, Hiroyuki Ogata, investigador en la Universidad de Kyoto, es experto en biología evolutiva y en microorganismos. Él ha sido el primer investigador japonés embarcado en Tara y nos alegra trabajar con él en su país de origen.


Sarah Fretwel



08/02/2017

Los corales de Chuuk y Guam

Anémona de mar, o actinia, pariente del coral, translúcida por haber perdido sus algas simbióticas;
Un ejemplo del blanqueamiento © Till Rothig/Tara Expéditions

Mientras Tara emprende su navegación hacia Japón desde su escala en Guam, aprovechamos para escuchar los científicos a bordo en torno a sus observaciones de los corales de Chuuk y Guam.

Una vez más se descubrieron arrecifes coralinos fuertemente afectados por el alza de las temperaturas. Numerosas colonias se han blanqueado y la tasa de mortalidad es importante. Los informes indican que las condiciones son potencialmente más graves en Guam.
Se habían publicado pocos datos antes del 2016 sobre la salud de los arrecifes en las islas de Chuuk. Los científicos de Tara contaban con descubrir allí un ecosistema coralino mejor conservado que los de Tuvalu y Kiribati.

Till Röthig, doctorante en la Universidad de ciencias y tecnologías del Rey Abdallah (KAUST) en Thuwal,  Arabia Saudita, explica: “Me quedé muy sorprendido al ver corales afectados por el blanqueamiento hasta 30 metros de profundidad. La cresta de la colonia de corales masivos era parcialmente muerta y cubierta por algas. El tejido coralino estaba vivo pero blanqueado. Muy abajo, en la base, el coral parecía todavía saludable”.

Eso sugiere que el blanqueamiento viene afectando desde hace cierto tiempo. Los miembros del gobierno de Chuuk afirman que no se había observado blanqueamiento vinculado al calentamiento oceánico antes del 2016, algo confirmado por los datos del programa de monitoreo de los arrecifes coralinos de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA). Esos datos son del 2000 y no se han registrado anomalías mayores de temperatura antes de septiembre 2016.
En 2016, la temperatura aumentó entonces por un período de 3 meses, generando un blanqueamiento generalizado de los corales, seguido de una fuerte mortalidad de las especies de la región. Lo que vemos actualmente parece ser las consecuencias de este episodio agudo de blanqueamiento.

Lobophyllia, colonia de corales, tejidos translucidos, blanqueados, esqueleto blanco
 con algae verdes, pólipos muertos © Till Rothig/Tara Expéditions
Ubicada  justo a la periferia del “triangulo de coral”, la isla de Guam es históricamente conocida por la extrema diversidad de su ecosistema coralino. Pero recientemente, Laurie Raymundo, ecóloga coralina en la universidad de Guam, publicaba en Washington Post  y su página Facebook: “En el transcurso de los 3 últimos años hemos conocido episodios de blanqueamiento de una amplitud sin precedente en la historia reciente. Me considero como una persona relativamente objetiva y lógica en materia de ciencia, pero a veces me falla. Hoy, por primera vez en 50 años, lloré en mi visor durante una hora, mientras observaba la extensión del blanqueamiento y la tasa de mortalidad que afecta nuestros magníficos corales de Tumon Bay”.

Sarah Fretwell

31/01/2017

Escala: Chuuk, Micronesia
















© Sarah Fretwell/ Pete West/ Till Röthig/ Nicolas De La Brosse/ Tara Expeditions








27/01/2017

Los horizontes de Kiribati


Los científicos prevén que sus islas dejarán de ser habitables en unos 50 años. Conscientes de eso, los habitantes de las Kiribati están buscando soluciones para preservar su modo de vida y salvar su nación insular del naufragio.
 
Mientras el semirígido de Tara se acerca a la playa de arena blanca, una familia de pescadores viene a darle la bienvenida. Un joven trepa un cocotero para regalar cocos frescos a la tripulación que desembarca. Algunos de los científicos visitantes ya sienten un nudo en la garganta: este paraíso perdido, esta isla, esta comunidad y esta familia no estarán aquí dentro de 50 años.

Martin Desmalades, técnico del CRIOBE en Perpiñán, Francia, expresa este pesar: “Uno sabe lo que nos dice la ciencia, conocemos las diversas versiones sobre los impactos del cambio climático aquí. Pero al estar en medio de los lugareños y al compartir su vida, uno se siente incrédulo. Uno desea absolutamente que ellos encuentren una solución.”

Ubicada entre las Fidji y las Islas Marshall, la joven nación insular de Kiribati (“Ki-ri-bass“en gilbertés) carga con el triste honor de ser una de las primeras naciones del mundo cuya desaparición esta anunciada, debido a los estragos del cambio climático. 

Para captar la perspectiva de los habitantes, hemos consultado Choi Yeeting, coordinador nacional del cambio climático adscrito al presidente de Kiribati. Él nos menciona un lema repetido a la juventud de Kiribati: «Nangoa Wagm Nte Tauraoi», “Estén preparados para todo”.
“Con el derretimiento de los casquetes polares, es posible que nos quede poco tiempo para adaptarnos y desarrollar cierta resiliencia a la potencial desaparición de las Kiribati. Es la gran duda. Puede ser que el tiempo no nos alcance para lograrlo.”

Los Kiribatianos, “I-Kiribati” en gilbertés e inglés, ya sufren de las presiones del cambio climático. Las tormentas, cada vez mas violentas, desplazan de forma definitiva unas poblaciones que migran tierra adentro, afectando el régimen de propiedad y generando conflictos agrarios.

Yeeting subraya que la gente mantiene la esperanza: “Tenemos un carácter combativo, necesario para vivir en nuestro país. Puede compararse con la situación del capitán de un barco, es decir, hundirse junto a su barco. Se trata de nuestro orgullo, de ser quienes somos realmente. ¿A dónde iríamos?  ¿Seríamos todavía I-Kiribati después de eso? Personalmente, lo veo así. Mi primer reflejo sería de hundirme junto a mi país.”

Yeeting no ignora la dura realidad, la de tener que abandonar  las tierras a las cuales su patrimonio y su pueblo están tan vinculados, la obligación de ir a vivir en otro país. Pero él repite“ ¿Quiénes seremos si dejamos nuestro país? ¿Valdrán todavía nuestros valores si migramos hacia otro país? En lo personal, quisiera siempre ser I-Kiribati, conservar mis tradiciones y valores culturales. A pesar de la ciencia, a pesar del hecho científico que no tenemos 50 años por delante.”

¿Qué tal de su futuro, en el mejor de los casos? “Tendré hijos aquí, me casaré, viviré en Kiribati toda mi vida. Es algo que vislumbro. Es el escenario ideal. ¿Cuál sería el escenario pesimista? Deber evacuar las Kiribati. No veo un futuro decente para nuestro pueblo si llega este día. ”

Sarah Fretwell








 Más sobre Kiribati :  
https://es.wikipedia.org/wiki/Kiribati