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11/10/2013

Los inuit del Alto Ártico


Inuit pescando el narval, Pond Inlet. F.Aurat/Tara Expeditions
Desde el Estrecho de Bering, entre Rusia y el continente americano, nuestras escalas a Tuktoyaktuk, Arctic Bay y Pond Inlet pautan nuestra progresión en el espacio inuit. En cada escala, hemos sentido lo mismo: en estas aldeas poco distantes una de la otra, el ambiente, las infraestructuras, la organización de la vida, son sin embargo muy diferenciadas. Ello se explica por la historia de la región.
 
Los Inuit, -Inuk al singular-, son parte de la civilización de la foca. Los Inuit viven principalmente en la parte occidental del Alto Ártico: Chukotka, Alaska, Canadá y Groenlandia. La comunidad más importante, de 56.000 personas, se asienta en Groenlandia.

En Tuktoyaktuk, Territorios del Noroeste, Canadá, hemos visto un pueblo algo moderno, con  infraestructuras recientes. Tuktoyaktuk, antes conocido como Port Brabant, es originalmente una base de balleneros cerca del estrecho de Bering, al final del eje terrestre venido del centro de Canadá conocido como la carretera del hielo*. Tuk ha sido siempre un lugar de tránsito en el extremo de la carretera del Noroeste y se ha beneficiado de las relaciones exteriores que le permite esta ubicación. Tuk es también muy conectado con las principales ciudades de Alaska. En nuestra escala, hemos percibido esta apertura al mundo exterior. Adultos y jóvenes mostraban entusiasmo por conocer la tripulación de Tara.

La historia de Arctic Bay y Pond Inlet es totalmente distinta. La aldea de Arctic Bay, muy al interior de Admiralty Inlet, es una creación del gobierno canadiense. Canadá quiere certificar su presencia en el Ártico y fomenta así el arraigo de poblaciones en esas regiones aisladas de Nunavut.

El primer proyecto de reasentamiento esquimal en Nunavut se llevó a cabo en 1934, en Pangnirtung, Pond Inlet y Cape Dorset. Pero las condiciones de vida muy difíciles han obligado al rápido retorno de los pioneros de Pangnirtung en 1936. Los habitantes de Cape Dorset y Pond Inlet fueron trasladados a Arctic Bay. Por eso, a diferencia de Tuk, uno percibe que Arctic Bay es como un  implante. Pero, de nuevo, en 1947, las dificultades de abastecimiento obligan a sacar la gente de Arctic Bay. La política voluntarista de asentamiento de poblaciones esquimales es entonces un fracaso.

Sin embargo, la idea resurge en 1950. El 25 de julio 1953, el buque hospital CD Howe zarpa de Port Harrison, Inukkujak, otra región de Canadá. El traslada habitantes hacia Resolute Bay, Grise Fjord y  Arctic Bay.

El asentamiento de poblaciones en esta región del Alto Ártico data de este periodo. Arctic Bay es un  producto de esta política de colonización por etapas. En estos asentamientos, las familias y los perros van a sobrevivir un tiempo, pero a menudo los niños se quedan solos, los padres mueren de enfermedades, en particular de tuberculosis, o de desesperación. Abandonados a su suerte, estas poblaciones se vuelcan a menudo en el alcohol o la ociosidad.

En la actualidad, el gobierno federal compensa las familias y apoya el tejido social con puestos de trabajo financiados. A Pond Inlet, a 2500 kilómetros de Montreal, además de las misiones científicas, está creciendo el turismo. El desarrollo de los servicios permite el crecimiento de la población, lo que no  sucede en Tuk y Arctic Bay. En general, los jóvenes de estos caseríos del Alto Ártico están estudiando cada vez más en Iqaluit, la capital de Nunavut, aprovechando la red de aeropuertos.

El futuro parece ahora menos sombrío. Nunavut, “nuestra tierra” en Inuq, el idioma de los Inuit, es  plenamente reconocido como una tierra Inuit y el cambio climático da lugar a importantes descubrimientos mineros. Este año, se ha abierto la mina de hierro de Mary River hierro, tal vez el mayor yacimiento a cielo abierto en el mundo. Pero los mineros empleados proceden todos de New Foundland, a 2500 kilómetros de distancia. Por ahora, los inuit no están invitados.

Vincent Hilaire

Referencias:
Documentos del Gobierno Federal de Canadá.
Libro de Catherine Clément: El viaje de Theo y la Sangre del mundo.
La historia de John Amagoalik: Un nuevo rostro para Canadá.

07/10/2013

Ultima escala en el Norte canadiense

Inuits cazando el narval . F.Aurat/Tara Expeditions

Tara está anclado en Pond Inlet, Nunavut. Esta aglomeración de unas tres mil personas es la más poblada de las cuatro comunidades ubicadas al norte del paralelo 72. De mayoría Inuit, su población es una de las pocas que sigue creciendo en los últimos años. Situado en Eclipse Sound, “Pond” ofrece una vista sin comparación sobre este fiordo majestuoso.

Nuestro aterrizaje a Pond Inlet ha sido  asombros de belleza. Glaciares que se tiran al agua del Navy board Inlet, montañas nevadas con picos que rivalizan de diversidad, esculturas de icebergs, manchas ocre y marrón de la tundra ártica: Nunavut, que estamos cruzando desde hace diez días, es una maravilla.

Apenas desembarcados del anexo, presenciamos una escena salida de una era lejana para nosotros. En la loma que domina la playa, un Inuit esta rebanado carne congelada de narval para sus perros que aúllan de excitación. Es el momento del manjar. Los tres hijos de este hombre están jugando cerca, mirando también esta escena habitual para ellos. Acarician un cachorro impaciente detrás de su madre, que lo controla sin brutalidad.

Los domingos en Pond Inlet, uno  hace lonjas de narval para sus perros mientras los niños juegan. Ya son muy pocas las granjas en Francia donde, los fines de semana, se mata el cerdo en familia. La realidad aquí, es que hay que valerse por sí mismo para sobrevivir. ¿Por cuánto tiempo más? Los supermercados  están llegando, incluso en estas zonas remotas donde los bananos crecen solamente en los estantes.

Nos llama la atención la suma tranquilidad de este pueblo. Es más poblado que Tuk y Arctic Bay, pero su única calle hace que los encuentros espontáneos sean limitados. Cuando se dan, son cálidos, a pesar del frío que disuadiría hasta un caribú!

Un aeródromo, un gran supermercado, una cooperativa, un centro cultural, un hotel Pond Inlet, ya se está desarrollando aquí un destino turístico. Parce ser la ley del genero para seguir viviendo aquí. Se abandonaran progresivamente la caza y la pesca de subsistencia para ser capaz de comprar televisores y alimentos congelados. El steak de narval pasará al folklor de los días de celebración. La pesca se volverá una exclusividad turística. Después de décadas de mera supervivencia, la mayoría de los Inuit aspira a un poco de comodidad, de facilidad, y a poder sacar la carne del congelador después de haberla “cazada” en el supermercado.

Después de Pond Inlet, a solo 2500 kilómetros de Montreal, saldremos del fiordo para el Mar de Baffin y luego Groenlandia. Tara vuelve lentamente a latitudes mas “sureñas”, la fase septentrional de la expedición Tara Oceans Polar Circle se está quedando atrás.
Vincent Hilaire

03/10/2013

Escala en Arctic Bay, Nunavut


Tara en Arctic Bay, Nunavut. F.Aurat/Tara Expéditions
Desde la tarde del martes, Tara está fondeado en Arctic Bay, una aldea Inuit de ambiente distinto a Tuktoyaktuk. Los 800 habitantes de “bolsillo”, en idioma Inuit, se muestran más distantes y reservados que sus hermanos del Estrecho de Bering.
 
La noche del martes, justo después de llegar, somos testigos de una aurora boreal de una magnitud nunca vista en 14 años por los residentes de Arctic Bay, una aldea de casas de madera alineadas, protegida por una hermosa cadena de montañas en el fondo de una profunda bahía.

Ponemos un pie en la calle principal: la bienvenida es amena, con saludos de la mano, pero no tiene que ver con Tuktoyaktuk. Tenemos la impresión de estar en un limbo atemporal. No estamos percibiendo la misma atención o curiosidad. Los pocos lugareños que encontramos en nuestra caminata de descubrimiento solo se acercan para vendernos algo, pescado o marfil de morsa.

En un primer momento, nuestras explicaciones y preguntas no parecen despertar interés alguno en nuestros escasos interlocutores. Pero después de nuestra visita al Hamlet Office, la alcaldía, la gente entiende que nos somos turistas y que no vinimos a cazar osos.

Luego de estirar las piernas, llegamos a la escuela donde exponemos el propósito científico de Tara Oceans Polar Circle. Frente a los alumnos y sus profesores, Emmanuel Boss detalla nuestros objetivos y las razones de nuestra presencia aquí. En la tranquilidad de esta bahía Inuit donde se sigue cazando oso y foca, unos descubren entonces la existencia del plancton, al origen de nuestras vidas.

Tras un día y medio de escala, zarpamos este jueves rumbo a Pond Inlet, a 200 millas, con un programa de tres estaciones científicas de por medio.

Vincent Hilaire

01/10/2013

Camino a Arctic Bay


Camino a Arctic Bay. M.Hertau/Tara Expéditions

Una vez terminada ayer la estación científica en el Lancaster Sound, Tara reanuda su viaje hacia Arctic Bay, una aldea Inuit canadiense. En camino, haremos otro muestreo. Un anticiclón bien establecido en esta área nos permite beneficiar de un clima muy agradable para principios de octubre, pero las noches son frías. Se requiere vigilancia para evitar ser atrapados por el hielo en los fiordos que vamos a cruzar durante los próximos días.

Pese a un sol generoso, la estación de muestreo en el suntuoso LancasterSound empieza mal. Primero, algunas bombas se han congelado durante la noche. Las biólogas Céline Dimier-Hugueney y Julie Poulain Hugueney, a cargo de la filtración del agua de mar, las deben descongelar antes  con agua caliente.

Luego, la serie negra continúa durante el ascenso del Régent Regent, una de las redes de captura del plancton. Debido al rodeo, un marinero se resbala y no puede detener la red en su subida. En un estallido sordo y pesado, el cable del Régent se rompe. Se pierde la red y el scanmar que iba con ella. El scanmar es el aparato que permite conocer la profundidad a  la cual se encuentra un dispositivo oceanográfico sumergido.

En popa, las caras hablan volúmenes del malestar resentido. Pero como siempre a bordo, imperan rápidamente acción y sentido positivo. Es allí donde uno reconoce los buenos equipos humanos. En un episodio desagradable en el cual solo hay pérdidas materiales, el marinero involucrado recibe el apoyo moral del conjunto.

Hoy, al despertar, eso queda casi borrado tras una noche agitada por un frente de viento. El  espectáculo nos acapara de entrada, con un iceberg tabular macizo, como tallado al hacha. Los quince tripulantes están en cubierta y los marineros se afanan para maniobrar en seguridad cerca de este gigante de agua dulce.

Después del Lancaster Sound, la bahía de Admiralty Inlet nos seduce por su paisaje de montañas nevadas que terminan en forma de mesas. Desfilan a ambos lados de la timonería de Tara como en una película.

Esta noche llegaremos a Arctic Bay cuyo nombre original en Inuktitut era “el bolsillo”. El nombre de  Arctic Bay surge en 1872, cuando un ballenero epónimo atraca allí, muchísimo tiempo después de que llegaran los primeros Inuits desde Asia. En aquellos tiempos, ellos habían cruzado el Estrecho de Bering caminando.

Vincent Hilaire