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25/08/2013

Situación de Tara, el 25 de agosto


En medio del hielo. A.Deniaud/Tara Expéditions

Tara ha recorrido más de 440 kilómetros en 36 horas. Quedan unas 40 millas muy arduas hasta el Cabo Cheliuskin, punto estratégico de paso del Noreste.

Como era de esperar, la noche del sábado al domingo ha sido difícil. Tara zigzaguea  en un mar cubierto a 60% por una densa banquisa.  Las condiciones meteorológicas siguen siendo buenas con un leve viento del Este. La tripulación está muy solicitada por estas condiciones extremas de navegación: además del hombre permanente en timonera, hay otro permanente en proa y, a menudo, uno más en el mástil. La temperatura del aire y del agua es de aproximadamente 2 °C.

Si Tara logra pasar el Cabo Cheliuskin mañana, será el primer barco en cruzar el Paso del Noreste este año sin la ayuda de un rompehielos, junto con otro barco polaco de 14 metros que también se encuentra en la zona.
Las decisiones sobre las estaciones científicas porvenir se tomarán una vez Tara haya salido del Estrecho. La siguiente escala programada de Tara Oceans Polar Circle es Pevek, en el extremo noreste de Rusia.

24/08/2013

Situación de Tara el 24 de agosto



Yohann Mucherie al timón. A.Deniaud/Tara Expéditions

Tara se ha puesto en movimiento a las 02:00 am GMT, tratando de cruzar el Estrecho Vilkitskiy, norte de Rusia, hasta ahora bloqueado por una densa banda de hielo de 400 kilómetros de largo. El objetivo es de pasar el Cabo Chelyuskin, punto septentrional de Asia y punto estratégico del Paso del Noreste, y así continuar la misión hasta la próxima escala, Pevek, noreste de Rusia.

Desde hace 12 horas, Tara progresa sólo, alternándose aguas libres y una banquisa que cubre entre el 10 y 30% de la superficie del mar. El barco se desplaza a unos 6 nudos promedio y ha recorrido cerca de 150 km desde que levantó el ancla. Las condiciones meteorológicas son buenas con un ligero viento del noreste. La luz diurna permanente facilita la progresión.

A la vista de los recientes datos de satélite, los próximos 100 kilómetros serán más difíciles y mucho más lentos. Se vislumbra una densidad de hielo del 50%. El rompehielos Taymir, que hemos  cruzado esta mañana, nos ha anunciado unas zonas de 60% pero se ha mostrado optimista para Tara.

Estamos así en el mero corazón de la expedición, con su lote de dudas, riesgos y difíciles decisiones. Avanzar absolutamente hacia el noreste, esa es la idea fija de la tripulación, su capitán y el conjunto del equipo. Se podrá sin embargo dar marcha atrás en caso de que un muro de hielo sea infranqueable.

21/08/2013

A la hora de esperar




En espera del rompehielos Yamal. Anna Deniaud/Tara Expéditions
Desde el domingo, Tara esta anclado en la entrada del estrecho de Vilkitsky. Esperamos la llegada del  rompehielos nuclear Yamal que nos permitirá cruzar la barrera blanca. Durante estos tres días, la actividad a bordo roda en cámara lenta. Como la letra de un viejo disco rayado, las palabras “rompehielos” y “Vilkitsky” tienden a repetirse. Reinventamos la paciencia en espera de reanudar  la misión en el mar de Laptev.

"No hay de otra que tomarlo con calma, es parte de la aventura, y sobre todo, de la necesaria humildad ante la naturaleza. Vincent le Pennec, segundo capitán, asume la situación con filosofía. Cada quien se dedica a tareas menores todavía en la lista, para matar el tiempo. 

Claudie Marec y Simon Morisset, ingenieros oceanógrafos, se han lanzado en un inventario exhaustivo de las mediciones realizadas hasta el momento. Pascal Hingamp y Margaux Carmichael pulen los dispositivos científicos. Los marineros están metidos en mantenimiento del barco. Debemos estar  listos para zarpar en cualquier momento. Mantenemos la vigilancia para empujar los cubos de hielo que pueden ser amenazas. Eso resulta ser más divertido que la pesca. François Aurat sonríe: “Con esta temperatura, uno no se queda mucho tiempo fuera y hay muy poco pez por aquí”.

Sergei Pisarev sigue atento a las noticias, comunicándose con sus colegas científicos que laboran en  la región, en busca de información sobre las condiciones del hielo, el tráfico marítimo en el estrecho  y las posibles soluciones: "Me enteré esta mañana que dos barcos científicos están en la zona, alrededor del Estrecho, les voy a llamar para pedir consejo".

En la mesa principal, Diana Ruiz Pino, oceanógrafa, prepara su ponencia para el "café de la ciencia", una actividad creada a bordo en beneficio de nuestra cultura y de la animación de nuestras veladas.

Ayer por la tarde, vimos un reportaje de Thalassa sobre Dudinka. La tripulación de un barco científico ruso vivía su quinto mes de bloqueo en los hielos. Una lección para quienes se sienten ya aburridos e impacientes después de sólo tres días.

Anna Deniaud Garcia

19/08/2013

En un laberinto de hielo



Una osa y sus crías en el Ártico. A.Deniaud/Tara Expéditions
La goleta se aventura sola en el estrecho de Vilkinsky. Siguiendo las indicaciones de los reguladores de la flota rusa de rompehielos, Tara intenta acercarse al cabo Cheliuskin, punto estratégico del Paso del Noreste. Los mapas del hielo alientan la iniciativa, pero rápidamente Tara se encuentra en un laberinto de hielo.

El día había comenzado con buenos auspicios. En un entorno de tono pastel, una osa y sus dos cachorros se han asomado sobre un iceberg. Después de olfatear el aire con cautela, detectando una presencia inusual, la madre deja finalmente sus crías jugar sobre el hielo y amamanta una. Llenos de energía, los dos cachorros nos ofrecen otro hermoso espectáculo propio del Ártico. Media hora más tarde, es la hora  del baño. La madre indica el camino. Después de un largo momento de vacilación, los dos cachorros se deslizan al agua y los tres en fila se lanzan en el mar de Kara, dejándonos con unas de las más tiernas imágenes de esta navegación.

Tara abandona el mar de Kara por el mar de Laptev. Con motor, progresamos hacia el estrecho de Vilkitsky que separa la región continental de Taimyr del archipiélago de las Tierras del Norte. Según la última cartografía del hielo, las aguas parecen libres por varias millas. El centro de la flota rusa de rompehielos nos incita a dar un paso por delante de una posible próxima caravana de barcos. Pero pronto nuestro horizonte se cierra, vamos derecho hacia la banquisa. 

Entre deseo de progresar hacia el este, incertidumbre, y felicidad de poder contemplar nuevamente la imponente obra de la naturaleza, intentamos adentrarnos en un laberinto de hielo. A un nudo de velocidad promedia, nos damos cuenta de que no podremos pasar. La única opción es de dar la vuelta y volver a las aguas libres. El hielo se está moviendo y el regreso también nos exige vigilancia y paciencia. Una vez más el Ártico nos da una lección de humildad.

Derivando en aguas abiertas, esperamos la ayuda de un rompehielos. A unos diecisiete nudos, el Yamal salió ayer para liberar un carguero bloqueado cerca del cabo Cheliuskin. La paciencia es la calidad de los exploradores polares.
Anna Deniaud Garcia

Anna Deniaud Garcia