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05/08/2015

Glaciares de Groenlandia y Océano


Gordon Hamilton, glaciólogo y docente en Ciencias de la Tierra y el Clima en la universidad de Maine responde a nuestras preguntas sobre las interacciones entre clima y calota glaciar.

¿Nos podría dar una sinopsis de su trabajo de glaciólogo?
Estudio la calota glaciar de Groenlandia desde hace 15 años. Gracias a datos de terreno y de teledetección que nos permiten observar la calota desde el espacio, sigo su comportamiento y evolución en el transcurso del tiempo. En los años 80’s, uno observaba cambios menores, del orden de algunos centímetros por año. Pero entre 2003 y 2005 hemos presenciado una evolución muy rápida, en particular en los márgenes de la calota glaciar: midiendo el agua que se vierte de los glaciares en el océano, vemos que el derretimiento de algunos grandes glaciares ha duplicado y hasta triplicado en el plazo de solo unas semanas.
Eso significa que más hielo se está desplazando desde el centro de la calota hacia el océano, donde se forman los icebergs. El derretimiento de la calota impacta obviamente en la elevación del nivel del mar.

¿Cuáles son las explicaciones de estos fenómenos?
Es una pregunta difícil de contestar. Debemos tomar en cuenta numerosas variables; Hasta la fecha no entendemos a cabalidad el comportamiento de la calota glaciar; Lo que sabemos es que interactúa con el clima de dos formas: primero, por medio de la atmosfera, segundo, por contacto con el océano.
Si uno llega a Groenlandia en verano, lo más obvio es la presencia de agua de hielos derretidos por la elevación de las temperaturas. Parte de esta agua forma unos lagos en la superficie del hielo, lo que llamamos lagos supra glaciares. Esos lagos se pueden vaciar de forma repentina, y toda el agua escurre en el fondo del glaciar, debajo de varios cientos metros de hielo. El agua entre el glaciar y la roca facilita entonces el deslizamiento del glaciar. Lo que debemos aprehender es en qué medida el alza de las temperaturas y el agua del derretimiento del hielo de superficie aceleran el deslizamiento de los grandes glaciares de Groenlandia. Algunos experimentos demuestran que los glaciares se desplazan más rápidamente en temporada caliente, pero solo en 5% más rápido de lo normal. Existe entonces un efecto, pero no parece ser la causa principal del cambio radical que estamos presenciando.

Hemos estudiado con atención las partes de Groenlandia que cambian más rápidamente, es decir las que están en contacto con el océano. La mayor parte de la calota es drenada por grandes glaciares emisores que desplazan el hielo desde el centro de la calota hacia la costa, y luego se clava en fiordos profundos. Esos glaciares se hunden hasta 1000 metros de profundidad y se derriten. Puede ser entonces el derretimiento subacuático el que provoque la desaparición más rápida de los glaciares  en los años recientes. Es nuestro mayor enfoque: entender como el océano y sus evoluciones afectan los grandes glaciares de Groenlandia.

¿Que han observado?
Anteriormente no se había llevado a cabo una investigación sobre las aguas oceánicas de un fiordo típico de Groenlandia. Hemos usado una sonda CTD que permite medir la conductividad, la temperatura  y la profundidad del agua. Para nuestra sorpresa, hemos constatado que a unos 20 kilómetros  de la calota glaciar, la temperatura del agua es de 4° C entre 200 y 1000 metros de profundidad. Es un importante reservorio de agua caliente muy cerca de la calota glaciar, que puede causar un derretimiento subacuático importante, fragilizando los hielos y acelerando su desaparición. Pienso que es la mejor explicación de los bruscos cambios que hemos observado en Groenlandia en los 15 años pasados: todos han sido causados por el océano.

¿Cuáles son sus expectativas para las décadas por venir?
El futuro de la calota glaciar de Groenlandia depende de varios factores: Los cambios climáticos y oceánicos de las próximas décadas. Las zonas ubicadas en las depresiones profundas del lecho rocoso, por debajo del nivel del mar y sumergible, son las más inestables. Más se calienta la atmósfera, más calor es absorbido por el océano. Así que mientras se calienta la atmósfera, seguirán aumentando las temperaturas oceánicas. Ello significa que si el océano sigue calentándose, los glaciares que se vierten en los fiordos profundos seguirán derritiéndose.

No parece ser una buena noticia…
Es una muy mala noticia. Primero, por el alza del nivel de los mares; Luego, porque el derretimiento de los hielos aumenta la cantidad de agua dulce en el océano salado y eso impacta de forma significativa en el ecosistema marino. El agua dulce estratifica el océano y modifica la distribución del plancton y de otros organismos de los niveles tróficos inferiores. Son las especies de los niveles superiores, como los peces y los mamíferos marinos, que son afectadas. Este aporte de agua dulce perturba también la circulación oceánica mundial. Empezamos solamente a tomar conciencia de la influencia mayor que pueden tener los icebergs sobre el océano.

¿Qué espera usted en la Conferencia sobre el Clima COP21?
No soy político, soy un científico. Como ciudadano espero que realmente suceda algo. Como científico, lo que podemos seguir haciendo es observar y comunicar nuestros resultados a medida de nuestra comprensión de los fenómenos. Resulta determinante seguir investigando para explicar porqué esos cambios están ocurriendo. ¡Ojala la abundancia de pruebas empíricas convenza, no solo al público, sino también a quienes deciden, los políticos, de que es vital actuar; Y actuar rápidamente.

Entrevista realizada por Noëlie Pansiot

19/10/2013

De vuelta al Mar de Baffin


Salida  de Ilulissat, bahia de Disko, Groenlandia. F.Aurat/Tara Expéditions
Este sábado por la tarde estamos dejando el bonito puerto de Ilulissat tras cuatro días de escala. Somos catorce a bordo, con un relevo de cinco recién llegados. Nuestro programa científico es de realizar cuatro estaciones científicas de aquí a Quebec, en el Mar de Baffin y el Mar de Labrador.

Después de cuatro días de encuentros, almuerzos en tierra, caminatas alrededor del glaciar y del “icefjord” de Ilulissat, regresamos al mar con una energía renovada y la mente llena de imágenes y recuerdos.

Esta mañana, antes de zarpar, nos hemos topado con Nils. Este inuit estaba alistando su equipo de perros de trineo. Excitados por los preparativos del viaje, impacientes por correr en la nieve, los perros ladran mientras el musher, su conductor, les pone sus arneses. Al observar Nils por media hora, uno puede imaginar estar hojeando una novela de Jack London. Finalmente, Nils arranca y toma casi vuelo. En pocos segundos, el trineo es solo un punto negro en la loma cubierta de nieve. Arriba, unos turistas lo están esperando para un paseo. Nuestra caminata por el glaciar es también un momento grandioso, aun cuando se nota su retroceso desde 1989 a causa del calentamiento global.

Al salir del puerto bañado por los rayos rasantes, nos toca otro momento de ensueño, especialmente para los amantes de fotografía. En una luz de oro, en medio de miles de pequeños icebergs, Tara iza sus velas. Junto a François Aurat estoy en uno de nuestros zodiac para captar estos nuevos momentos de gracia. Llevada por su mayor y mesana, la goleta se desliza entre los cubos de hielo de múltiples formas, a veces azules, a veces grises.

Esta noche, marineros de turno aparte, cada quien esta calentándose cómodamente en su camarote. Tara deriva sin velas, una primera estación de muestreo de superficie en la bahía de Disko está programada para mañana por la mañana con temperaturas algo frías.

Vincent Hilaire

25/08/2013

Situación de Tara, el 25 de agosto


En medio del hielo. A.Deniaud/Tara Expéditions

Tara ha recorrido más de 440 kilómetros en 36 horas. Quedan unas 40 millas muy arduas hasta el Cabo Cheliuskin, punto estratégico de paso del Noreste.

Como era de esperar, la noche del sábado al domingo ha sido difícil. Tara zigzaguea  en un mar cubierto a 60% por una densa banquisa.  Las condiciones meteorológicas siguen siendo buenas con un leve viento del Este. La tripulación está muy solicitada por estas condiciones extremas de navegación: además del hombre permanente en timonera, hay otro permanente en proa y, a menudo, uno más en el mástil. La temperatura del aire y del agua es de aproximadamente 2 °C.

Si Tara logra pasar el Cabo Cheliuskin mañana, será el primer barco en cruzar el Paso del Noreste este año sin la ayuda de un rompehielos, junto con otro barco polaco de 14 metros que también se encuentra en la zona.
Las decisiones sobre las estaciones científicas porvenir se tomarán una vez Tara haya salido del Estrecho. La siguiente escala programada de Tara Oceans Polar Circle es Pevek, en el extremo noreste de Rusia.

24/08/2013

Situación de Tara el 24 de agosto



Yohann Mucherie al timón. A.Deniaud/Tara Expéditions

Tara se ha puesto en movimiento a las 02:00 am GMT, tratando de cruzar el Estrecho Vilkitskiy, norte de Rusia, hasta ahora bloqueado por una densa banda de hielo de 400 kilómetros de largo. El objetivo es de pasar el Cabo Chelyuskin, punto septentrional de Asia y punto estratégico del Paso del Noreste, y así continuar la misión hasta la próxima escala, Pevek, noreste de Rusia.

Desde hace 12 horas, Tara progresa sólo, alternándose aguas libres y una banquisa que cubre entre el 10 y 30% de la superficie del mar. El barco se desplaza a unos 6 nudos promedio y ha recorrido cerca de 150 km desde que levantó el ancla. Las condiciones meteorológicas son buenas con un ligero viento del noreste. La luz diurna permanente facilita la progresión.

A la vista de los recientes datos de satélite, los próximos 100 kilómetros serán más difíciles y mucho más lentos. Se vislumbra una densidad de hielo del 50%. El rompehielos Taymir, que hemos  cruzado esta mañana, nos ha anunciado unas zonas de 60% pero se ha mostrado optimista para Tara.

Estamos así en el mero corazón de la expedición, con su lote de dudas, riesgos y difíciles decisiones. Avanzar absolutamente hacia el noreste, esa es la idea fija de la tripulación, su capitán y el conjunto del equipo. Se podrá sin embargo dar marcha atrás en caso de que un muro de hielo sea infranqueable.

07/07/2013

En el reino del hielo


Tara vuelve a encontrar el hielo A.Deniaud/Tara Expéditions

El horizonte ha cambiado de color. Una línea blanca  bordea la planicie azul. ¿Sera una vez más el efecto Novaya Zemlya? “! Hielo a la vista !" Cunde la euforia. La tripulación estaba a la espera de eso desde Múrmansk. Ni el frio penetrante, ni la luz permanente del día polar nos habían convencido de nuestra posición en el Ártico. Pero ahora, ¡Si! Sin miedo, Tara se dirige hacia la pared blanca que se eleva en el horizonte. Parece que la goleta tiene prisa de volver a encontrarse con este viejo amigo, el hielo que lo había cobijado varios meses en su deriva ártica.

 Desde hace tres días, la temperatura ha bajado significativamente. Estamos en valores negativos. Los copos de nieve salpican las estaciones de muestreo, obligándonos a proteger hombres y equipos. Los científicos han decidido ir más al Este, arriba de la isla de Novaya Zemlya, con la esperanza de muestrear el borde del hielo. Como unos niños, la tripulación quiere coquetear con este hielo. Pero pese a lo que dicen los mapas recibidos a diario, que nos indican su presencia a pocas millas de nuestra posición, no lo hemos visto.

Y de repente, el sábado, entramos en un nuevo mundo.

Son las once de la noche, pero no tenemos sueño. En un silencio religioso, deslizándonos sobre un mar inmóvil, contemplamos los bloques de hielo flotando en lo que podría ser una  balsa de aceite o un escenario post-apocalíptico. Es un descubrimiento para algunos, un rencuentro para los demás. "Es puro placer volver a ver el hielo" confiesa Samuel, el capitán. "Es hermoso..." susurra Joannie, emotiva. La belleza fría sabe jugar con sus colores y formas para seducirnos. Sobre el azul intenso del mar de Kara, el blanco inmaculado contrasta con el azul turquesa de la parte sumergida de los hielos. Las formas geométricas de algunas placas se conjugan con las curvas de bloques gastados e hileras de estalactitas transparentes. Tara, sumamente atenta, zigzaguea entre estas esculturas naturales.

La noche es un concierto de crujidos del hielo rompiendo bajo el casco. Ya estamos en el reino blanco, no es un sueño ni un espejismo. Muestrear en estas aguas heladas y capear el frio será nuestra dura realidad. Mañana comienza una estación larga. ¿Cuáles son los microorganismos que logran vivir en la zona, habrá más vida en profundidad que en superficie? Vamos a descubrirlo gradualmente.

Anna Deniaud Garcia