11/02/2012

Ban Ki Moon a bordo de Tara



Eric Karsenti, Ban Ki Moon, André Abreu, Agnès b, Romain Troublé, en proa de Tara. J.Girardot/Tara Expéditions

Un día histórico para Tara Expéditions. Después la conferencia de prensa en la ONU ayer, donde Eric Karsenti, el director científico, ha presentado la expedición Tara Oceans, Tara vive hoy lo que será un hito. El sábado por la tarde, Ban Ki-Moon, el Secretario General de las Naciones Unidas con sede en Nueva York, sube a bordo de Tara.

Ayer todavía la visita no estaba asegurada. Pero luego de un control in situ por el servicio de seguridad de las Naciones Unidas y su luz verde, se había confirmado al final de la tarde.

A eso de las 2 de la tarde de hoy sábado 11 de febrero, Ban Ki Moon, acompañado por sus agentes de seguridad, su esposa y su portavoz, Eduardo del Buey, llegan a la Marina de North Cove en Battery Park. Agnès b, Romain Troublé, el secretario general de Tara Expeditions, y Loïc Vallette, el capitán, les dan la bienvenida en el muelle.

Los motores de Tara estaban calentando desde ya unos minutos. La maniobra se lleva a cabo eficazmente y Tara sale en reversa de North Cove Marina, donde está amarrado desde hace una semana.

Con una cara sonriente, Ban Ki Moon escucha apasionadamente las explicaciones: los mástiles, las velas, el material científico. Visiblemente, el gobernante saborea el momento.

Al mando de su capitán, Tara recorre el Hudson River por quince minutos hasta entrar en el East River. El Brooklyn Bridge y Upper Manhattan desfilan frente a una tripulación seducida por la personalidad de su huésped quien no repara en hablar con unos y con otros, en toda simplicidad.

Ban Ki Moon entra luego en el comedor grande, descubriendo el vientre de la ballena. Un espacio de vida especialmente diseñado para expediciones polares. Guiado por Eric Karsenti el se familiariza con los retos de la misión y los dispositivos científicos a bordo. Se detiene un largo momento para descubrir las imágenes de este desconocido mundo del plancton en el laboratorio de Tara.

En vista de la próxima Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, el hace hincapié en su compromiso personal con la problemática de los océanos, e invita Tara Expeditions a incidir en la temática de los océanos para la humanidad, en los diversos espacios auspiciados por las Naciones Unidas en Río de Janeiro.

Nos estamos acercando al muelle de Chelsea, el nuevo atracadero de Tara hasta su salida para las Bermudas mañana. La maniobra de aproximación está en curso mientras Ban Ki Moon sigue descubriendo la cubierta de Tara y sus impresionantes cabestrantes.

Un último apretón de manos con Agnès b, un saludo al conjunto de la tripulación diciendo en francés "ser muy conmovido por esta visita": el secretario general regresa a tierra firme, dejándonos sobre una nube. Algunas lágrimas de emoción en los ojos de Agnès b, la diseñadora francesa mecenas de Tara, atestan, después de esta visita, de la enorme trayectoria de la goleta, sus socios, sus equipos de científicos y marineros. Esta vez no solo se trata de millas náuticas.

Vincent Hilaire

La importancia de la escala de Tara en Nueva York, la reunión de Tara con el Secretario General de las Naciones Unidas


Ban Ki-Moon, el Secretario General de las Naciones Unidas. Copyright: L.Bourgois

En su última y más importante escala estadounidense, Tara multiplica las reuniones estratégicas en Nueva York antes de emprender su viaje de regreso al puerto de Lorient.

Más allá de las numerosas visitas de escuelas, conferencias públicas y reuniones privadas con personalidades estadounidenses, la escala en Nueva York es un paso importante en la consolidación de las alianzas de Tara con el sistema de la ONU, en vísperas de la conferencia de Río+ 20 en junio, que plantará un amplio escenario para las negociaciones sobre el futuro de los océanos.

Entre los momentos destacados de esta semana sobresale la reunión histórica de agnès b., Etienne Bourgois, Romain Troublé et Eric Karsenti con el Secretario General Ban Ki Moon, quien reafirmó su compromiso con el Océano, homenajeando Tara Oceans como un modelo para la comunidad científica. Ban Ki Moon, quien habló en francés, dio su apoyo a las actividades propuestas por Tara para la Conferencia de Río+20, y ha sido oficialmente invitado a la premiere de la película Planeta Ocean.

Además de la reunión con el Secretario General de la ONU, se dieron otros pasos en pos de la continuación y aplicación de la investigación realizada por Tara Oceans y la dimensión internacional del proyecto Tara:

▪ El anuncio público de la asociación de Tara con la UNESCO / IOC por su director en EE.UU, Philip Kridelka.

▪ Las reuniones con la dirección del Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas (UNDPI) en el contexto de una campaña sobre los océanos en la Conferencia Río+20. "La visita de Tara a Nueva York es una oportunidad para reflexionar y sensibilizar el público sobre lo que está en juego en Río", dijo el Secretario General Adjunto de la ONU a la Información, Kiyotaka Akasaka. "Los objetivos de la expedición Tara Oceans están totalmente en sintonía con nuestra campaña “el futuro que queremos” y compaginan con todos los que se preocupan por los océanos y el medio ambiente".

▪ Las reuniones con los coordinadores de UN Oceans y UNCSD para buscar convergencias y acciones comunes en Río+20. Se discutió también la futura participación de Tara Expéditions y la Tara Foundation for Marine Research en calidad de órgano consultativo de la ONU: el monitoreo de las negociaciones relativas a la aplicación de la Ley del Mar (UNCLOS), la implementación de un sistema de vigilancia internacional de la acidificación de los océanos, y la nueva Convención sobre los arrecifes de coral impulsada por el ICRI.

09/02/2012

agnès b. con "su" Tara


agnès b. a bordo, New-York.V.Hilaire/Tara Expéditions

Este miércoles por la tarde, mientras la nieve barre la cubierta de Tara, agnès b. sube a bordo. Abrazos y emotivos reencuentros para la estilista que no había visto la goleta desde hace mucho tiempo.

Un equipo de televisión, unos fotógrafos, estas visitas son siempre un acontecimiento a bordo. Agnès es a la vez cálida, curiosa y relajada, lo que transmite energía positiva a la tripulación. Ella nunca pierde la oportunidad de decir "todo esto, esta fabulosa expedición, no sería posible sin vosotros, sin los marineros, sin los científicos".

Improvisándose guía de “su” Tara, ella también explica al equipo de televisión que”la tripulación en su conjunto proporciona una cantidad considerable de trabajo". Lo recalca frente a la cámara, con miradas cómplices a la tripulación: "es una tremenda inversión personal".

Después de una buena foto con la tripulación que se parece a una foto de familia, en cubierta entre los dos mástiles de la goleta, sin haberse sentado ni un minuto, Agnès se encamina de salida con el mismo entusiasmo y la misma pasión, con su parka Tara Expéditions, bajo la nieve en Nueva York, para una agenda muy cargada. Entre otras cosas, la apertura de una exposición en su Galería boutique en Nueva York y una invitación abierta por la Alianza Francesa.

Hasta pronto Agnès, ¡nos vemos en casa, en Lorient!

Vincent Hilaire

06/02/2012

Tara en Battery Park




Tara está amarrado en Battery Park, Nueva York, por una semana. Numerosos eventos están programados en colaboración con las Naciones Unidas y el Consulado de Francia.

Tara al pie de Freedom Tower, Nueva York


Tara en New York City. V.Hilaire/Tara Expeditions

6:30 este domingo; Bajo un sol generoso que lucha para compensar los 2° C de temperatura ambiente, Tara inicia su aproximación final a la ciudad. Los primeros rascacielos se elevan en el horizonte, poblando de repente la superficie de un océano virgen de construcción desde hace once días. Estamos a 25 millas de Nueva York.

Excitación en cubierta, primeras fotos, pero el Big Apple esta todavía algo tímido. El piloto de barba blanca que sube a bordo nos guiará en el laberinto de las islas de Nueva York. Manhattan se deja ver. Muchos de nosotros viven su primera entrada en esta parte de la costa este de los Estados Unidos y, lo mejor de todo, lo hacen por vía marítima.

Pasamos el puente Ver razano. Es una segunda vez para la goleta polar, esta vez al mando del capitán Loic Valette. Hay poco viento, pero una fuerte corriente. La aproximación se hace con suavidad, sin problemas.

Una oportunidad para que el piloto, el capitán Thomas G. Britton, conozca algo de la historia de Tara y se quede impresionado por su recorrido desde el inicio de Tara Oceans, y la expedición en Ártica de 2006 a 2008. El controla nuestra entrada en el río Hudson, cuidando de los transbordadores entre Staten Island y Manhattan, y nos ofrece algunos cigarros en muestra de aprecio.

Un grito en cubierta: " ¡La estatua de la Libertad!". Es suficiente para despertar los paparazzi a bordo, adormecidos por el frío de la mañana. Una serie de retratos fotográficos de este símbolo americano internacionalmente conocido, y Tara se adentra en el East River.

El puente de Brooklyn, una vista a la sede de las Naciones Unidas en Upper Manhattan, otra serie de fotos. Velas abajo, recorriendo el East River, nos dirigimos finalmente hacia Battery Park y la marina de North Cove.

La visita turística termina, una última maniobra, instalación de defensas, amarras en posición. La corriente complica un poco la entrada en la marina al pie de Freedom Tower. Después de una vuelta de observación, Loïc Vallette y el piloto enrumban hacia la boca de entrada. Un último giro y Tara se inmoviliza en un muelle de madera al pie de Ground Zero. Nos quedaremos aquí durante la escala, antes de zarpar para las Bermudas el 12 de febrero.

Vincent Hilaire

01/02/2012

600 inmersiones de la roseta


Inmersión numero 600.V.Hilaire/Tara Expeditions

30 de enero de 2012; Sera una fecha recordada de Tara Oceans. En la estación larga de ayer, la 144a desde el inicio de la expedición, se dio la inmersión número 600 de la roseta, dirigida por su inventor y diseñador, el ingeniero oceanógrafo Marc Picheral. Una aventura dentro de la aventura, una bella historia.

Antes de la presente expedición, ya se habían dado a bordo de la goleta unas cuantas inmersiones de botellas de Nansen o de Niskin para medir la temperatura, la profundidad y la salinidad. En la expedición Erebus por ejemplo, un oceanógrafo del laboratorio de Villefranche-sur-mer había conducido varias inmersiones junto a Jean-Louis Etienne.

Con Tara, la goleta vuelve a la ciencia. En particular en la misión Tara Artic, del 2006 al 2008. Tara se convierte en uno de los "recursos oceanográficos" desplegados por Jean-Claude Gascard dentro del programa científico europeo Damocles para el Año Polar Internacional. Durante los 500 días de deriva polar, cientos de CTD (conductividad, temperatura, profundidad) se llevan a cabo en el hielo.

Con Tara Oceans (2009-2012), se cambia de dimensión. "Cuando el proyecto de la expedición comienza a tomar forma con Gaby Gorsky, ahora director del Observatorio de Villefranche-sur-Mer (CNRS), Eric Karsenti me pide desarrollar una herramienta que se pueda usar de modo intensivo y que pueda soportar lo mejor de lo que existe en materia de sensores".

Marc Picheral, ingeniero de Villefrance, embarca en Tara una primera vez en mayo de 2008. Se procede a evaluar los trabajos por hacer. Se debe modificar el pórtico y diseñar un aparato adaptado a las dimensiones y las limitaciones de la goleta. Un verdadero reto técnico y tecnológico. "Hacemos entonces una elección fundamental, la de no tomar la opción de una transmisión de datos en tiempo real en cada inmersión: eso permite elegir un cable doble de fuerte y así no correr riesgo de pérdida". Una vez llena de agua, la hoy llamada "roseta" aún pesa 250 kilos que deben subir desde varios miles de metros de profundidad.

Entonces viene el tema de los sensores: los requisitos de los científicos son muy exigentes. Se abre a debate y sobre esta base, en la primavera de 2009, Marc tiene un plan y puede crear un objeto que integre los captores requeridos en los parámetros definidos en la evaluación de mayo de 2008. La mayoría de los sensores se fabrican en los Estados Unidos, y uno en Villefranche: el perfilador de visión marina que se utiliza para contar y medir el zooplancton.

La expedición Tara Oceans sale de Lorient en septiembre 2009. El "bebe" de Marc será embarcado el 10 de octubre, en Niza.

600 inmersiones más tarde, el bebé está muy bien de salud. La calidad de los resultados no falla. Los once sensores y el perfilador siguen cumpliendo en cada inmersión, como metrónomos, sus 24 mediciones por segundo. En cada inmersión a 1000 metros, por ejemplo, se registran 240.000 datos, sin incluir el agua recolectada.

"Lo también importante es que, con los capitanes y marineros, hemos conseguido desarrollar sistemas de inmersión asegurados por dos juegos de poleas y amortiguadores, que nos garantizan la máxima seguridad y nos permiten maximizar los límites operacionales. Podemos realizar CTD con 25 nudos regularmente, y en más de dos años, la roseta ha sufrido un sólo golpe leve.

El bebé tiene un padre a bordo. Y una madre: Sarah Searson, ingeniera oceanógrafa de Nueva Zelanda. Ambos lo están cuidando desde hace más de dos años, por turnos de una etapa a otra, sin duda una de las otras claves de este éxito.

Algo que no sorprenderá mucho: hace unos días Marc Picheral ha recibido el Cristal 2012 del CNRS por su trabajo en oceanografía. Eso ameritaba también una pequeña celebración en cubierta de Tara ayer a medianoche.

Vicent Hilaire