10/03/2011

La llamada del mar


10-03-2011
© A.Deniaud/Tara Expéditions

Bajo un sol abrasador, la tripulación de Tara espera la salida con impaciencia. El episodio del GE2 (generador) se prolonga. La nueva culata se quedo atascada en una pista canadiense debido a la nieve, pero afortunadamente los marineros habían anticipado el problema: hicieron reparar la pieza averiada en Santiago. La culata  reacondicionada debe llegar por la tarde. Después de su reubicación y una batería de pruebas, Loïc, el capitán, zarpará. "Espero poder salir antes de medianoche porque tenemos dieciséis horas de navegación hasta la siguiente estación".
El programa científico depende de un solo eslabón. Si la culata se retrasa, tendremos que conformarnos con una estación más cerca de la costa, a ocho horas de navegación. "No sé qué estación vamos hacer, pero la estación 90 es más interesante que la 91 por situarse después de la plataforma continental, en esta famosa zona de upwelling (subida de aguas), donde abunda la vida planctónica", comenta Lee Karp-Boss, la científica en jefe a bordo. Las estaciones 90 y 91 han sido realizadas durante la etapa anterior, pero debido a la falla del GE2, los científicos no han podido usar el cabestrante y no pudieron muestrear en profundidad.
A bordo de la atmósfera es algo similar a la de una clase de escolares en vísperas de vacaciones.  Música rock en el comedor, donde cada quien tiene va por su negocio. En la cocina, Celine se lanzó en una gran limpieza. Leila aprovecha para repasar clásicos: “Vuelvo a leer el manual del clitómetro en flujo. Es un nuevo dispositivo a bordo que nos permitirá distinguir el plancton en función de su forma y tamaño”. En el pasillo, Daniel y Yohann han pasado la mañana la cabeza en las tuberías para reparar una fuga de agua gris, es decir la evacuación del cuarto de baño. Como buen marino, Baptiste afila su cuchillo; el tiempo corre lentamente para alguien que siente la llamada del mar "Esta escala fue muy colorida, animada y Valparaíso es un puerto mítico, pero ahora tengo “graves” ganas de volver al mar".
Hervé, el ex capitán, ha bajado la pasarela con su mochila. Después de un desvío por Argentina y Uruguay, volverá a encontrase con la isla de Yeu, su familia y su barco. El famoso capitán de la  deriva en el Ártico debería unirse de nuevo a la goleta dentro de unos meses, entre las Galápagos y las Islas Gambier. "Cada vez que dejo Tara, todavía me remueve...”
Las sonrisas en los rostros de los niños chilenos a bordo de Tara, los ojos brillantes de Loro Coiron, artista grabador, o la cálida bienvenida de los supervisores del puerto... Los miembros de Tara dejaran Valparaíso cargados de recuerdos e imágenes.
Anna Deniaud

07/03/2011

En la huella del Kon-Tiki


© A.Deniaud/Tara Expéditions

 07-03-2011
Dentro de dos días, Tara abandonara el puerto de Valparaíso para enrumbarse hacia una de las islas más aisladas del mundo, la famosa y mítica Isla de Pascua. El velero científico recorrerá  2100 millas en las cuales los científicos realizaran tres estaciones largas.
A bordo, la nueva tripulación está completa. Siete marineros y siete científicos incluyendo Marcela, la observadora del Gobierno de Chile. Durante esta etapa de veintiún días, Lee Karp  encabezará un equipo de científicos de cariz más femenino. La nueva jefa científica embarca por primera vez a bordo de la goleta, pero no es novata para nada: esta investigadora estadounidense ya contabiliza en su haber siete expediciones en el Pacífico Norte.
Oriunda de Israel, Lee lleva veinte años viviendo en los Estados Unidos. Actualmente trabaja en  calidad de profesor investigador en la Escuela de Ciencias Marinas de la Universidad de Maine. Su tema de investigación se centra en la relación entre forma y función del fitoplancton así como su papel en el medio ambiente. "Estoy encantada de participar en esta etapa particularmente interesante ya que vamos a pasar de un upweeling a un desierto oceánico". El upwelling cercano a las costas de Chile y del Perú es un área particularmente densa en microorganismos, lo que explica la gran cantidad de peces en la región. Por el contrario, en los desiertos  oceánicos, plancton y fitoplancton son escasos. "Más allá del interés científico, también estoy emocionada por navegar en las mismas aguas que el "Kon Tiki". De adolescente, la aventura de la balsa era mi libro favorito.”
Al igual que Lee, Loïc Vallette, el nuevo capitán de Tara, se inmerso de niño en el relato de Thor Heyerdahl *. Seguir esta misma ruta marítima poco transitada será un gran momento para el joven capitán y su tripulación. Después de un mes y medio a bordo como mecánico, Loïc asume el mando; "Ascender a capitán en Valparaíso es una oportunidad, ¡no le pasa a todo el mundo! Este puerto es un leyenda en el mundo marítimo”. Esta promoción, no se la ganó a pura vuelta de llave en la sala de máquinas. Loïc tiene un diploma de capitán de primera clase de la marina mercante. Hace quince años que él trabaja a bordo de barcos mercantes. El velero, lo practica desde su niñez:"Mi padre es un marinero, teníamos un velero De niño, tan pronto como no había clases, yo estaba a bordo".
En espera de la hora de salida, científicos y  marinos se siguen alistando  para esta navegación.  En el club náutico de Chile, cerca del cual Tara está anclado, Loïc se encontró con el capitán Jaime Von Teuber. Gorra azul, pipa en la boca, barba entrecana, Jaime ilustra las figuras tradicionales de los navegantes. Con este viejo lobo de mar, Loïc ha recopilado información útil para la navegación siguiente. Dos, tres llamadas telefónicas de Jaime, y se nos está esperando oficialmente en Pascua.
Anna Deniaud
* Thor Heyerdhal dirigió una expedición en balsa, del Perú a la Isla de Pascua. Este noruego quería demostrar que los habitantes de Pascua podían ser oriundos de América del sur. Una mayoría de investigadores privilegia la tesis de que son más bien de origen polinesio.

Encuentro con el padre de los pescadores chilenos.


© A.Deniaud/Tara Expéditions
Si usted pasa un día por Valparaíso, deténgase unas horas, unos días, en la "Casa del Mar". En esta casa de colores del sol, un remanso de paz, Margarita le dará posada. Y posiblemente  Bernard le obsequiara el relato de la movida historia del “padre de los pescadores chilenos”.
La historia empieza en 1972 en la ciudad minera de Lota, ubicada a pocos kilómetros de Concepción. De unos treinta años, Bernard, un joven sacerdote francés oriundo de Normandía, se instala en la parroquia "Cristo Pobre". Aquí la pobreza afecta a todos, Cristo incluso... En Lota, para alimentar sus familias, los hombres trabajan duro en las minas de carbón bajo el mar. “¿Tu leíste Germinal de Emile Zola? Pues, trabajar en las minas de Lota, ¡era peor!”.
Apenas un año después de la llegada del joven sacerdote en Chile, Augusto Pinochet toma el poder por un golpe militar. Con fama de ser un nido de comunistas la ciudad de Lota es bombardeada por barcos de guerra. El alcalde, los dirigentes sindicales y otros funcionarios municipales son ejecutados. Por su apoyo y capacitación a los jóvenes feligreses y a los obreros, Bernard es detenido, puesto bajo arresto domiciliario de seis días, y luego deportado a Santiago.
La iglesia lo nombra en la región central del país, en Rengo. Allí en el campo, los controles policiales son menos frecuentes; El joven sacerdote puede seguir ejerciendo sus funciones espirituales y sociales sin sufrir una severa represión. Después de siete años en Rengo, a pesar de la dulce presencia de su joven secretaria Margarita, Bernard pide que se le regrese a Lota. Su solicitud es aceptada de inmediato. La pobreza y la inseguridad en la ciudad no atraen multitudes.
En su parroquia de San Juan Evangelista, Bernard recibe jóvenes opositores a Pinochet. Les  protege, les apoya espiritualmente y les ayuda a organizarse. Su posición en contra de la dictadura es rápidamente reprendida. En 1985, el sacerdote es víctima de tres atentados. Dos veces su vehículo es saboteado. Para acabar con este religioso rebelde, un hombre es contratado para liquidarle en la misa del domingo. Diez minutos antes de la ceremonia, el joven pescador le confiesa a Bernard y huye de inmediato en Argentina. Hasta ahora este hombre no se ha atrevido a regresar a su patria.
De no haber logrado eliminar el sacerdote, los policías persiguen a los jóvenes de la iglesia. A raíz de las torturas sufridas, una joven feligresa prefiere quitarse la vida. El religioso se ve obligado a frenar sus acciones. "Me cortaron el brazo. Ya no podía actuar, sabiendo que otros pagarían por mí". Bernard vuelca entonces su energía en acciones de solidaridad: comedores, servicio de transporte entre la isla de Santa María y Lota…
En 1986, Bernard es enviado a Valparaíso, para acompañar espiritualmente a los estudiantes de la Universidad de Santa María que iniciaron una huelga de hambre en protesta contra Pinochet. Después de esta misión Bernard se acerca al mundo marítimo. A finales de los 80, el sacerdote se enfrenta a un nuevo problema: el SIDA está causando estragos entre los marineros. En lugar de adoptar el discurso del Vaticano sobre la abstinencia, Bernard aboga por el uso de preservativos en las relaciones con prostitutas. Entre la Iglesia oficial y el sacerdote francés se declara la guerra.
En los años siguientes, Bernard crea un hogar para los marineros, "Stella Maris". El “pesca”  marineros chilenos y extranjeros en el puerto, recién desembarcados, y les invita a descansar unos días en los cerros de Valparaíso, los ayuda a conectarse con sus familiares...
Los años pasan y la relación entre el sacerdote y la iglesia siguen deteriorándose. En 1993, Bernard envía su solicitud de dispensa a Roma, la consigue en 2001. A partir de este día, los pescadores de Valparaíso dejaran de llamarle " padre", pero César y Constance, respectivamente de 10 y 8 años de edad en este momento, ya lo pueden llamar libremente papa. Desde 2006, Bernard,  su esposa Margarita y sus dos hijos viven en la "Casa del Mar". El hogar para marineros se ha transformado en albergue.
Anna Deniaud

05/03/2011

Entrevista con Michael Pitiot, director y autor de la serie documental TARA OCEANS, El Mundo Secreto.


Entrevista con Michael Pitiot, director y autor de la serie documental TARA OCEANS, El Mundo Secreto.
¿Por qué estos cuatro documentales?
La historia de una expedición de larga duración como Tara Oceans (2009-2012) es similar a la de una saga. Un estilo narrativo llamado "la búsqueda" en el cine. Un largo camino lleno de peripecias que lleva a una visión general, bastante comparable a la investigación científica. Este tipo de película requiere de una fase de iniciación donde se descubren los “héroes”, el barco, el mar, y por supuesto el primer aspecto de la búsqueda. Es lo que expone la primera película: el mundo oculto del fitoplancton y del zooplancton. En la segunda película, nos adentramos en este mundo y comprendemos su organización. La tercera película explora cómo la biología se encuentra en la fuente de nuestra Tierra, su geología, su química... Es bastante sorprendente en realidad, la historia crece en intensidad. La última película es la de la revelación, para retomar la terminología del cine. Es donde uno se pregunta: “¿y el hombre en todo esto?"  Esta búsqueda se lleva a cabo en un contexto de navegación a veces complicada en unos  rincones extraordinarios. ¡Uno relata una odisea!
¿Cuáles son los mensajes que quería transmitir en esta serie?
Antes de hacer estas películas, para mí el mundo del plancton se limitaba al kril comido por las ballenas. No tenía idea de la increíble diversidad de estas especies y su función. Creo que el primer mensaje es este: ¿con quién vivimos? Luego queremos explicar que nuestro planeta nace de un equilibrio entre los que viven en él. Básicamente, es la ecología versión plancton. Se ve concretamente en los océanos. El último mensaje resulta de los anteriores: decimos que es urgente salvar la biodiversidad, pero en realidad es el hombre que estamos intentando salvar. Después, tenemos que encontrar el tono para hacer llegar este mensaje.
¿Cómo se hace ver lo invisible?
Uno se rodea de buenos cómplices... Hay científicos que han contribuido con sus imágenes de plancton, como el biólogo Cristian Sardet. El filma con una  Canon 5D, que ofrece excelentes primeros planos de plancton. La otra herramienta importante, lo son los efectos especiales logados  por Ronan Jupin. Es el que me ha permitido manipular el plancton como yo quería. No hay efecto gratuito, superfluo, sino solamente  una buena 2D. Pero en un proyecto como éste, ver el plancton es empezar a creer en su existencia. Así que no es una opción.
¿Cuáles fueron las principales dificultades encontradas en la realización de esta serie?
Estas son películas basadas en una misión científica real. Pero esta realidad no es a veces la fuerza de la imagen. Usted le pregunta a un científico: "Dime que lo que ves es increíble", pero eso no necesariamente funciona porque para él, el tiempo de la fascinación ya pasó hace añales. Entonces tenemos que ayudar al espectador a sentir lo que uno vive. ¡Y necesitamos acción y  suspenso! No siempre es evidente si se considera que el fundamento de una misión de investigación científica es precisamente el evitar sorpresas desagradables... Desde este punto de vista, Frédéric Lossignol, el editor en jefe de la serie, ha sido un fuerte apoyo para  reconstruir las escenas. Las música de Gérard Cohen-Tannugi también. Otro punto delicado, es la filmación de larga duración a bordo de un velero. No podemos estar permanentemente a bordo. Los operadores deben turnarse. Después tenemos que montar su trabajo. Afortunadamente, uno de ellos, Christophe Castagne, se las ingenio para volver a menudo.
¿Cuáles serán sus mejores recuerdos?
El entusiasmo de los equipos, ya se trate de los de la película, de los científicos o de la tripulación de Tara. Creo que otro buen recuerdo es el día que me di cuenta de lo que una misión como Tara Oceans podría traer a nuestras vidas. La historia del planeta, y entonces de la humanidad, está en el corazón de los océanos. Su futuro también.
***
La serie de cuatro documentales de 52 minutos TARA OCEANS, El mundo secreto, se estrenará en primera exclusiva en Planete Thalassa los 15, 22, 29 de abril y 6 de mayo a las 20:40. Estas son las primeras películas sobre la expedición Tara Oceans. Direccion: Michael Pitiot; Autores: Michael Pitiot, Thierry Ragobert y Frédérique Lossignol. Productor Ejecutivo: Jean-Pierre Bailly.

04/03/2011

La vida subacuática en tinieblas sin GE2

© A.Deniaud/Tara Expéditions

04-03-2011
A bordo de Tara, un tal "GE2"  le está robando el papel de estrella a las diatomeas, copépodos y demás microorganismos marinos. Todas las discusiones giran en torno a la bestia, que acaba de ser sometida a una cirugía a "motor abierto”.
GE2 es simplemente la abreviatura de generador eléctrico. Tara cuenta con tres generadores: GE1, GE2 y un generador de emergencia, que suministran electricidad a todos los instrumentos embarcados. Con la ayuda de expertos chilenos, los mecánicos finalmente han detectado la falla  que condenaba el GE2 desde la Antártida. Ahora sólo queda por esperar que las piezas de recambio traídas de Europa nos lleguen aquí.
Si toda la tripulación de Tara le concede tanta importancia a este GE2 famoso, es simplemente que él es esencial al buen desarrollo y optimización de la expedición Tara Oceans. Este generador situado en la popa es el más potente y sobre todo el más respetuoso del medio ambiente. El GE2 fue diseñado para cargar en un mínimo de tiempo, o sea menos de seis horas, las cuatro baterías del “parque” eléctrico embarcado.
La energía a bordo
Cuando una persona embarca en Tara, debe adoptar rápidamente las actitudes simples que velan por el ahorro de la energía. Sin embargo algunas máquinas permanecen encendidas las  veinticuatro horas del día en aras de la ciencia.
En el laboratorio seco, de los cinco instrumentos, tres captan de modo continuo los datos científicos que permitirán establecer la cartografía de la superficie del fondo marino.
Entre estos dispositivos, el TSG graba en continuo la temperatura y la salinidad de los océanos. El FRRF evalúa la fluorescencia del mar, lo que permite definir la densidad en plancton y fitoplancton. El tercer instrumento, el ACS, indica las propiedades ópticas del agua. Usando  luego un transmisor satelital, estos resultados se envían diariamente a una base de datos accesible a numerosos institutos de investigación en todo el mundo.
Otro equipo imprescindible al trabajo de los científicos es el cabestrante eléctrico de sumersión de la roseta a diferentes niveles, para así recuperar las muestras de agua de hasta 1000 metros de profundidad. En las últimas estaciones, los científicos se han visto obligados a bajar (y subir) manualmente la roseta, lo que ha reducido drásticamente la cantidad de muestras y, por ende, los  beneficios de la expedición. Una vez completada la “pesca”, una parte de los frascos se almacena  a bajas temperaturas, algunos en el refrigerador, otros en un congelador.

Con respecto a la vida diaria, además de las luces y de los electrodomésticos, Tara cuenta con un desalinizador. Este dispositivo que convierte el agua de mar en agua potable es esencial durante los tramos largos, como el que nos espera entre Valparaíso e Isla de Pascua.
En cuanto a navegación, GPS, sondas y VHF permiten al capitán surcar los océanos con seguridad. Al igual que en cualquier barco, la navegación nocturna obliga a encender luces de navegación en los mástiles y la cubierta. Para ahorrar energía y por lo tanto contribuir a la  reducción de emisiones de CO2, Tara está equipado con LEDs que consumen menos que las lámparas tradicionales.
Para finalizar la ronda de las necesidades energéticas de Tara, hay que mencionar los equipos  informáticos y de comunicación sin los cuales nos sería imposible compartir esta aventura. Gracias al "fleet broad band", un transmisor satelital, se pueden mandar hasta videos desde cualquier parte de los océanos.
Esta lista de dispositivos dista de ser exhaustiva, pero da una idea de la importancia del famoso GE2. Para dilucidar la vida de los microorganismos marinos, ¡la tripulación de Tara necesita absolutamente reactivar este generador!
Anna Deniaud

Entrevista con Michael Pitiot, director y autor de la serie documental TARA OCEANS, El Mundo Secreto.

© www.bepoles.com

 ¿Por qué estos cuatro documentales?
La historia de una expedición de larga duración como Tara Oceans (2009-2012) es similar a la de una saga. Un estilo narrativo llamado "la búsqueda" en el cine. Un largo camino lleno de peripecias que lleva a una visión general, bastante comparable a la investigación científica. Este tipo de película requiere de una fase de iniciación donde se descubren los “héroes”, el barco, el mar, y por supuesto el primer aspecto de la búsqueda. Es lo que expone la primera película: el mundo oculto del fitoplancton y del zooplancton. En la segunda película, nos adentramos en este mundo y comprendemos su organización. La tercera película explora cómo la biología se encuentra en la fuente de nuestra Tierra, su geología, su química... Es bastante sorprendente en realidad, la historia crece en intensidad. La última película es la de la revelación, para retomar la terminología del cine. Es donde uno se pregunta: “¿y el hombre en todo esto?"  Esta búsqueda se lleva a cabo en un contexto de navegación a veces complicada en unos  rincones extraordinarios. ¡Uno relata una odisea!
¿Cuáles son los mensajes que quería transmitir en esta serie?
Antes de hacer estas películas, para mí el mundo del plancton se limitaba al kril comido por las ballenas. No tenía idea de la increíble diversidad de estas especies y su función. Creo que el primer mensaje es este: ¿con quién vivimos? Luego queremos explicar que nuestro planeta nace de un equilibrio entre los que viven en él. Básicamente, es la ecología versión plancton. Se ve concretamente en los océanos. El último mensaje resulta de los anteriores: decimos que es urgente salvar la biodiversidad, pero en realidad es el hombre que estamos intentando salvar. Después, tenemos que encontrar el tono para hacer llegar este mensaje.
¿Cómo se hace ver lo invisible?
Uno se rodea de buenos cómplices... Hay científicos que han contribuido con sus imágenes de plancton, como el biólogo Cristian Sardet. El filma con una  Canon 5D, que ofrece excelentes primeros planos de plancton. La otra herramienta importante, lo son los efectos especiales logados  por Ronan Jupin. Es el que me ha permitido manipular el plancton como yo quería. No hay efecto gratuito, superfluo, sino solamente  una buena 2D. Pero en un proyecto como éste, ver el plancton es empezar a creer en su existencia. Así que no es una opción.
¿Cuáles fueron las principales dificultades encontradas en la realización de esta serie?
Estas son películas basadas en una misión científica real. Pero esta realidad no es a veces la fuerza de la imagen. Usted le pregunta a un científico: "Dime que lo que ves es increíble", pero eso no necesariamente funciona porque para él, el tiempo de la fascinación ya pasó hace añales. Entonces tenemos que ayudar al espectador a sentir lo que uno vive. ¡Y necesitamos acción y  suspenso! No siempre es evidente si se considera que el fundamento de una misión de investigación científica es precisamente el evitar sorpresas desagradables... Desde este punto de vista, Frédéric Lossignol, el editor en jefe de la serie, ha sido un fuerte apoyo para  reconstruir las escenas. Las música de Gérard Cohen-Tannugi también. Otro punto delicado, es la filmación de larga duración a bordo de un velero. No podemos estar permanentemente a bordo. Los operadores deben turnarse. Después tenemos que montar su trabajo. Afortunadamente, uno de ellos, Christophe Castagne, se las ingenio para volver a menudo.
¿Cuáles serán sus mejores recuerdos?
El entusiasmo de los equipos, ya se trate de los de la película, de los científicos o de la tripulación de Tara. Creo que otro buen recuerdo es el día que me di cuenta de lo que una misión como Tara Oceans podría traer a nuestras vidas. La historia del planeta, y entonces de la humanidad, está en el corazón de los océanos. Su futuro también.
***
La serie de cuatro documentales de 52 minutos TARA OCEANS, El mundo secreto, se estrenará en primera exclusiva en Planete Thalassa (televisión francesa) los 15, 22, 29 de abril y 6 de mayo a las 20:40. Estas son las primeras películas sobre la expedición Tara Oceans. Direccion: Michael Pitiot; Autores: Michael Pitiot, Thierry Ragobert y Frédérique Lossignol. Productor Ejecutivo: Jean-Pierre Bailly.

01/03/2011

En el puerto de Valparaíso


Maryse Bossière y Chris Bowler © V.Hilaire/Tara Expéditions

01-03-2011
Las cuatro de la mañana. Bulliciosa actividad  en el puerto comercial de Valparaíso. Hombres y  máquinas cargan, de día y de noche, los cargueros fruteros en el muelle. De diciembre a mayo,  buques mercantes de todo el mundo vienen abastecerse en Valparaíso de frutas destinadas a sus países. En los contenedores se apilan uvas, manzanas, mandarinas, naranjas, kiwis y otras.
En cubierta de Tara, el ambiente es más tranquilo. Pedro, un chileno a cargo de la vigilancia del barco hace rondas nocturnas. Después de un turno de noche de dos horas, Yohann, nuevo mecánico embarcado, vuelve a su cama para tres cortas horas de sueño. A las siete de la mañana, la actividad se reanudará en Tara, compitiendo con los barcos vecinos.
Cargar velas, vaciar el zodiac, controlar las poleas “científicas”... Una larga lista de tareas  espera la tripulación, pero la prioridad es de reparar rápidamente este “maldito” generador. Los expertos chilenos reanudaron su pesquisa anoche. Por el momento no hay pista más precisa que la de una falla de origen mecánico en el motor. Se seguirá buscando todo el día. Asunto a seguir... muy de cerca.
Como en cada escala, la presencia de Tara es también una oportunidad para dar a conocer el proyecto científico. Ayer, después de la tradicional rueda de prensa, la Embajadora de Francia en Chile, Maryse Bossière, visitó la tripulación. "El paso de Tara por Chile es un evento de particular importancia para nosotros y un motivo de satisfacción. Se perpetua así una ya larga tradición de presencia de barcos científicos franceses en el país”.  Alrededor de la roseta,  científicos,  marinos y diplomáticos debaten. "También esperamos que esta expedición impulse nuevas colaboraciones entre científicos franceses y chilenos. " declara la embajadora. El próximo martes, está previsto un intercambio con investigadores chilenos a bordo de Tara.
Las ocho de la mañana. La goleta está anclada en la bahía de Valparaíso. El puesto en el muelle se debe liberar en el transcurso del día. Los mecánicos ya metieron las manos en la grasa. En el  comedor, Hélène, cocinera a bordo durante un mes, traspasa secretos culinarios a Céline, su reemplazo. Las recetas intercambiadas auguran sabrosos momentos. Por su parte, los científicos han abandonado el barco para trabajar en tierra y disfrutar de una buena conexión a Internet. Mañana les espera un día cargado. Comenzaran a desembarcar las muestras tomadas en los tramos de América del Sur, desde Buenos Aires a Puerto Montt, pasando por la Antártida.
Anna Deniaud.