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Marc Picheral y la roseta V.Hilaire//Tara Expéditions
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22/10/2013
En el estrecho de Davis
25/03/2012
La última estación

Eric Karsenti con las últimas botella y log sheet. V.Hilaire / Tara Expeditions
Esta es una frase que uno tiene el privilegio de escribir solo una pocas veces en su vida. Este sábado 24 de marzo 2012 marcará un hito. En el Océano Atlántico, a 300 millas de la costa española, se completó la expedición Tara Oceans. Era la estación 153, la última de esta extraordinaria aventura. Una recolección de microorganismos marinos realizada a escala planetaria en dos años y medio.
"Es un éxito, fruto de mucho trabajo "; Eric Karsenti, director científico de Tara Oceans, no esconde su satisfacción, aunque este ahora ansioso por conocer los resultados de estos esfuerzos, lo que nos dirán estas muestras. Se requerirá toda la paciencia de los investigadores, una tenacidad de calado semejante al empeño de los dos ingenieros oceanógrafos Sarah Searson y Marc Picheral. Han procedido a 674 inmersiones de la roseta durante este periodo. Ellos se han turnado sin parar en esta jornada oceánica, de escala en navegación, de avión en país y de más países en más aviones. Corredores de fondo…marino. Sarah Searson ha pasado 19 meses a bordo. ¡Respeto!
Científico en jefe y coordinador de esta etapa de la expedición, el biólogo quebequense Stéphane Pesant confirma ser también "muy, muy satisfecho" de este leg en particular. La idea era de repetir una estación en la misma masa de agua que la estación anterior, la 152, pero tras el paso de un vendaval.
El viento paso justo en las condiciones necesarias para que el equipo muestree una segunda vez la masa de agua. Antes de analizar estas nuevas muestras, Stephane ya tiene la certidumbre que "hay cambios asociados con el paso de los cuarenta nudos de viento. No son los mismos tipos de zooplancton que hemos pescado antes y después de este episodio de viento. Hubo una mezcla relacionada con el viento, está claro".
Esta mezcla, la hemos vivido de cerca en esos dos días. A vela, Tara dio vueltas en la zona de muestreo, restando el sueño a muchos. Entre crestas de montanas liquidas, los camarotes parecían más trampolines que camas.
Para Loïc Vallette, “con este aire hubiéramos podido hacer ruta hacia La Coruña a favor del viento. Pero hemos dado vuelta para regresar contra cuarenta nudos. No es muy marino pero se tenía que hacer y lo hicimos".
Al día siguiente, tras una puesta y una salida del sol excepcionales en colores y belleza, la última estación arranca bajo los mejores auspicios. En la primera luz del alba el aire es suave, el mar mucho más tranquilo con un pequeño rollo. Mejor así porque el día va ser largo.
En un ritmo de maratón, el equipo de científicos, asistido de los marineros para la operación del cabestrante, realiza 22 inmersiones hasta las 11:12 pm. Es a esta hora precisa que la ultima red, el WPH con una malla de 200 micras, sube a bordo. No es una gran pesca, al contrario, pero Stephane y Eric sonríen. En palabras de Marc Picheral, "todas las cosas buenas tienen su fin”. Las sonrisas de Stephane y Eric parecen hacer eco al veredicto. Un maratón termina. Y la expedición también.
Con un sentimiento de misión cumplida y antes de un descanso merecido, la tripulación celebra el éxito con un brindis, con un pensamiento solidario para con el resto del equipo esparcido en tierra. Lunes 26 de marzo, una última rosetas simbólica se sumergirá exactamente donde se llevó a cabo la primera estación hace dos años y medio. El círculo se está cerrando.
Para el éxito de esta importante misión, cuatro años después de la del Ártico, se ha requerido mucho dinero y la conjugación del espíritu aventurero de Etienne Bourgois, el Presidente de Tara Expeditions, con el sueño osado de Eric Karsenti de investigar los océanos del mundo en los pasos de Darwin. Y también un equipo internacional: 250 personas apasionadas, comprometidas y disponibles, procedentes de especialidades y horizontes muy distintos. Mientras el trabajo esté terminándose para algunos, para otros sólo es continuidad y hasta un comienzo.
Tal como Fridjoff Nansen y su gente lo gritaron después de la primera deriva ártica de la historia humana, "¡Hurra, hurra, hurra!". Tara acaba de realizar otra hazaña: 60.000 millas recorridas desde que salimos en septiembre 2009 de Lorient para conocer un poco mejor a nuestros océanos. Pero el plancton vale la pena ¿no? ¿El plancton o nosotros? ¡Sin él, el hombre ya no podría respirar!
Vincent Hilaire
16/03/2012
Últimas estaciones de Tara Oceans

Atlántico. V.Hilaire/Tara Expeditions
Mientras estamos progresando con motores en un mar levemente formado, los científicos están preparando las estaciones científicas 152 y 153 que serán a priori las últimas de esta expedición. El propósito: escanear el océano en una situación meteorológica anticiclónica, y unas horas más tarde, en una situación de baja presión. Un enfoque que aún no se había llevado a cabo a bordo de la goleta. Eric Karsenti, codirector de Tara Oceans y jefe científico de esta etapa junto a Stephane Pesant, explica este enfoque y evoca el final cercano de esta gran aventura.
¿Cuál es el beneficio de este nuevo enfoque?
Hasta ahora hemos intentado caracterizar las zonas oceánicas, las regiones; Regiones animadas por giros, por corrientes particulares, por upwellings. Aquí, vamos intentar caracterizar lo que está sucediendo en el océano, los cambios que se producen, en función de la meteorología. Suponemos que una masa de agua dada puede revistar diferentes características antes o después del paso de una depresión. En un estado estacionario anticiclónico. Dependiendo de las condiciones del mar, haremos seis días de estaciones en dos rondas.
Eric, usted vuelve a embarcar quince días antes de la llegada. ¿Cómo está viendo en retrospectiva estos dos años y medio de expedición?
Lo que lo hemos conseguido es fascinante. Al inicio, se formulaban muchas preguntas ¿El barco será adecuado? ¿El equipo humano Tara estará a la altura? ¿Los científicos de diferentes disciplinas lograrán trabajar juntos? Hoy puedo decir que es un éxito. Personalmente, no me esperaba algo tan difícil, pero hemos logrado realizar exactamente lo que queríamos.
Hemos desarrollado un método, un protocolo, que está ahora validado. Esto generará millones de datos, e incluso podrá ser materia de enseñanzas posteriores a estudiantes de doctorado. Con esta expedición se ha constituido una base de datos, un momento T0. Queríamos comprender unas propiedades fundamentales, ahora tenemos la información de referencia.
¿Serán necesarias más expediciones para completar esta base, entonces?
Sí, es cierto que una vez hecho el análisis de estos datos, habrá de volver al trabajo de campo para observar los cambios o no. De lo contrario este trabajo seguiría siendo parcelario. Habrá de muestrear aun mas allá de esta gran vuelta al mundo. Sólo así entenderemos las propiedades fundamentales de los ecosistemas marinos en el largo plazo.
Dicen que tomará diez años explotar y analizar todos los datos de Tara Oceans ¿es correcto?
Sí, a partir del final de la expedición, produciremos casi cada año resultados y publicaciones. Ya estamos trabajando en los primeros. Pero realmente empezaremos a tener una visión global sobre el valor de estos datos en unos tres años. Según las muestras hay a veces muchos niveles de análisis: la biodiversidad de los ecosistemas, la biodiversidad de los genomas y la ecología de los sistemas. Es por eso que es tan tardado.
¿Usted está pensando en nuevas expediciones a bordo de Tara?
Sí, una nueva expedición está prevista el próximo año en el Norte, con una vuelta al Océano Ártico donde se tomarán muestras como en Tara Oceans. Luego, en seis años, se tendrá que regresar a ciertas áreas y llevar a cabo investigaciones mas afinadas en función de los resultados obtenidos durante los dos años y medio de la actual expedición.
¿La expedición Tara Oceans se asemeja al final a lo que usted había ideado y soñado al principio?
La idea que yo tenía al inicio de esta expedición tras las huellas de Darwin ha evolucionado, pero no ha cambiado por completo. Todo la parte de la expedición que hice entre Buenos Aires, Argentina, y Puerto Montt, Chile, es en realidad el viaje del Beagle y de Darwin y, para el resto, hemos surcado nuestra propia trayectoria, nuestra estela.
En el plano humano, es también lo que yo quería, una gran mezcla: marineros, científicos, periodistas y artistas. Hemos creado a bordo una nueva forma de trabajar más allá de las separaciones, los corporativismos. Etienne Bourgois, el codirector de Tara Oceans, tenía la misma idea. La única diferencia es que él quería comunicar sobre el medio ambiente a través de proyectos con resultados rápidos; Con Tara Oceans, eso es imposible. Nuestras respuestas serán más genéricas, más globales. No se puede comunicar de la misma manera, en el mismo tiempo.
Ya que estamos hablando de la comunicación, ¿uno de sus ejes principales en esta expedición era también mejorar las relaciones entre los científicos y el público en general?
Todo comenzó con la observación de que el público no está informado de lo que los científicos descubren. Sin embargo, es imperativo que el público sea científica, filosófica y políticamente conscientes para hacer las elecciones correctas. Con Tara Oceans, hemos intentado ser pedagogos, explicar lo que está en juego, los objetivos, la importancia de esta investigación, y del conocimiento en general.
La expedición termina, ¿pero usted seguirá trabajando en este sentido?
Quiero involucrarme más en ese frente, sí. Esta es una de las grandes enseñanzas de Tara Oceans para mí. Debemos ir más lejos en la educación. La cultura de la transmisión de la ciencia es un campo casi en barbecho. Voy a utilizar películas, libros, conferencias, programas de radio. Y me gustaría que la televisión haga mejor su trabajo, con menos desastres y más informaciones.
Entrevista realizada por Vincent Hilaire
06/07/2011
Focus : Preguntas a Etienne Bourgois y Eric Karsenti, codirectores de Tara Oceans

Etienne Bourgois, Eric Karsenti, los codirectores de Tara Oceans, y agnès b, principal mecenas de Tara
Antes del verano, los dos codirectores le pasan revista a la expedición Tara Oceans, al programa científico en tierra en los próximos años, y los mayores desafíos que se perfilan para el proyecto Tara Expeditions.
En semanas pasadas, algunos miembros de la tripulación y del equipo científico a bordo accedieron a contestar este cuestionario.
¿Hasta ahora cuál es su mejor recuerdo de Tara Oceans?
Etienne Bourgois: A bordo de Tara, en febrero pasado, en los canales de Patagonia. Con lluvia, el viento en contra, nada ni nadie en el horizonte, y todos los intercambios interpersonales a bordo.
Eric Karsenti: El día de la salida de la expedición, a bordo de Tara, yo había soñado con esta misión durante tanto tiempo y de repente, allí en cubierta, me pellizcaba para darme cuenta de que eso era real.
¿Su peor recuerdo de Tara Oceans?
Etienne Bourgois: Justo antes de que el barco llegase a Mumbai. No teníamos el permiso para tomar muestras en las aguas de la India, ni de entrar en las aguas territoriales, ¡estábamos muy lejos de cualquier otra tierra! Tuvimos que manejar esta situación de crisis en tiempo real, hora por hora, desde París. Afortunadamente, finalmente se nos permitió entrar en el puerto.
Eric Karsenti: El día que el European Research Council ha rechazado una de mis solicitudes de financiación. Necesitábamos este dinero para asegurar una mejor coordinación del proyecto y el establecimiento de la base de datos.
¿Una aprehensión desde el principio?
Etienne Bourgois: Sí, cuando el barco enfrentó vientos de 80 nudos antes de llegar a Ushuaia. En estos casos, uno nunca se siente sereno al 100%...
Eric Karsenti: La etapa entre Buenos Aires y Ushuaia de hecho fue difícil, en mi capacidad de científico en jefe a bordo. Las condiciones meteo eran dantescas y teníamos el desafío de realizar estaciones en lugares y momentos muy precisos.
¿Lo que la expedición le ha aportado hasta ahora?
Etienne Bourgois: En primer lugar, un enriquecimiento de mis conocimientos sobre el plancton y su función. Yo sabía muy poco. Pero rápidamente me di cuenta de la importancia de los micro-organismos y de que la biodiversidad en general no es un adorno. Nosotros, los humanos, dependemos directamente de esta biodiversidad.
Luego, esta expedición me ha confirmado que el tiempo de la investigación fundamental no es lo mismo que el tiempo del consumo habitual. Se nos exige producir resultados ya, mientras la expedición es enorme y estamos apenas armando los marcos del rompecabezas.
Finalmente, me da satisfacción el ver niños escolares trabajando en clase sobre Tara Oceans, con ganas de cambiar las cosas.
Eric Karsenti: Una nueva forma de trabajar junto a personas con habilidades muy distintas: marineros, periodistas, científicos, empleados de la Fundación Tara.
Desde un punto de vista científico, es un cambio total de disciplina para mí. Pasé de la célula al planeta, y los organismos que regulan nuestro clima. También aprendí mucho acerca de estos nuevos métodos que utilizamos para Tara Oceans, que combinan la oceanografía, la biología marina, el uso de satélites, el uso de un barco, la secuenciación, etc.
¿Tiene un mensaje para aquellos que nos siguen?
Etienne Bourgois: Los datos que recopilamos desde hace casi dos años son cruciales. ¡Gracias por creer en nosotros, gracias por sus señales y mensajes de aliento! Son importantes para el equipo.
Eric Karsenti: Mi primer mensaje seria: Si uno tiene un sueño, nunca abandonarlo.
Y mi segundo: La humanidad esta sumisa en una grave crisis ecológica y política. Debemos cambiar las cosas mediante una lucha positiva. Es lo que estamos tratando de hacer con Tara Oceans, la gente gasta en este proyecto una tremenda energía y lucha por retos colectivos vitales para la humanidad. Nuestro proyecto es unificador, ¡únanse a nosotros!
¿Cuál es el estatus de la expedición?
Etienne Bourgois: En la actualidad en las Islas Gambier,Tara continuará después su recorrido hasta llegar a Papeete a mediados de agosto. Este será el punto más al Oeste de la expedición y el más alejado de Francia metropolitana.
En esto días hemos celebrado la inmersión número 400 del dispositivo emblemático de la expedición, la roseta-CTD, en 113 estaciones de muestreo. Es una hazaña notable.
Eric Karsenti: Hemos logrado afinar los protocolos de muestreo, la recolección se desarrolla bien, los laboratorios involucrados reciben correctamente datos y muestras tanto del plancton como de los corales. Pero todavía carecemos de la financiación para completar la expedición.
¿Cuál es la condición del barco?
Etienne Bourgois: Lo estamos mimando después de 80.000 kms recorridos desde el inicio. Hemos navegado la mayor parte con vela. El barco está espoleado permanentemente desde hace casi dos años, sin posibilidad de detenerse mucho tiempo en un astillero. La tripulación trabaja al mantenimiento del barco cada vez que lo permite la expedición.
¿Cuáles son los principales retos porvenir?
Etienne Bourgois: La temporada de verano está cargada: una misión en curso sobre los arrecifes de coral en las Islas Gambier, una misión con planeadores submarinos en las Islas Marquesas, y el estudio del "continente" plástico entre Hawai y San Diego. Vamos a cruzar este giro (remolino) que excita todas las imaginaciones. Estamos muy curiosos de poder estudiar esta zona.
En su última entrevista usted habló de las dificultades de equilibrar los presupuestos: ¿cuál es la situación?
Etienne Bourgois: Sí, de hecho este aspecto no es fácil. Estamos navegamos “a la vista”. Aunque recibamos numerosos soportes, este tipo de misiones es difícil de financiar. Para una fuente de financiación, no nos ajustamos al esquema de una carrera de veleros, por ejemplo. La investigación sobre los micro-organismos marinos es algo menos glamoroso, ¡pero tiene mucho más sentido!
Por lo tanto quiero agradecer todos nuestros socios, los que nos siguen en esta empresa, y en particular agnès b, la Fundación Veolia Environnement, la Fundación EDF Diversiterre, el CNRS, el EMBL, el CEA, la Fundación Prince Albert II de Monaco, World Courier, Cap l’Orient, la Región Bretaña, entre otros.
¿Cómo se perfila el programa científico porvenir?
Eric Karsenti: Estamos en la segunda fase, la del análisis y la interpretación. Recientemente tuvimos una reunión con los principales científicos del consorcio Oceans para organizar adecuadamente la fase de análisis. También hemos seleccionado una serie de estaciones a estudiar en prioridad. Estamos redactando tres artículos para revistas científicas: sobre la genómica, la ecología, y la circulación de las especies planctónicas entre los océanos. Nuestro mayor reto es el tratamiento de los datos. Todavía nos hace falta financiación.
Sin embargo nos sentimos muy contentos porque nuestro proyecto es ahora ampliamente reconocido en Francia y en el extranjero.
¿Cuáles son los principales desafíos por delante del proyecto Tara Expeditions?
Etienne Bourgois: Hemos acumulado tantos datos que, primero, tenemos que digerir todo esto continuando el análisis en los laboratorios en tierra, como lo explica Eric. Pero estamos reflexionando en paralelo sobre nuevas misiones en torno a la investigación fundamental; Le podremos dar más información en el otoño, ¡no hay escasez de proyectos!
Tara es una maravillosa herramienta que se adapta a muchos tipos de misión.
También tenemos proyectos de películas y ya estamos pensando en la Cumbre de la Tierra que tendrá lugar en Río de Janeiro en un año. Este es un evento mayor, veinte años después de la Cumbre de Río de 1992.
Estamos a menos de un año de elecciones presidenciales en Francia, vamos estar atentos a las promesas de los candidatos en materia de medio ambiente, en particular los océanos, y su puesta en aplicación. Los políticos deben tomar en cuenta lo que estamos haciendo, los resultados que obtenemos, y las recomendaciones resultantes.
¿En qué momento el barco regresará a Francia?
Etienne Bourgois: A eso de finales de marzo del 2012, en Lorient.
En un artículo publicado en Le Monde del 24 de junio, "Los océanos están al borde de una crisis biológica inédita desde hace 55 millones años". ¿Cuál es su reacción?
Etienne Bourgois: Según los científicos, impera actualmente un total desconocimiento de los océanos. Recientemente la presidenta de Universcience, la señora Claudie Haigneré, expresaba muy bien "Sabemos más sobre la Luna que sobre los océanos". A pesar de su enorme capacidad para absorber CO2, sabemos que los parámetros químicos de los océanos están cambiando, el impacto de las contaminaciones locales o globales, la sobrepesca, el aumento de las temperaturas de las aguas superficiales, eso es real. Merced a su investigación Tara Oceans contribuirá a la modelización sobre los océanos, espero que sea lo más pronto posible.
Pero lo que me hace reaccionar, más allá de los conocimientos científicos que estamos construyendo, es lo que significa todo esto para nuestro futuro cercano, el de los hombres. ¿Debemos aceptar sumisos como una fatalidad estas situaciones? ¿Qué sabemos de las capacidades del planeta, su inmenso océano, para recobrar el equilibrio?
El hombre dispone de una inteligencia inusual. ¿Para qué nos debe servir si no es para salvarnos? Debemos comprometernos a usarla, es mi creencia. Es lo que engendró las misiones Tara Artic y Tara Oceans. Ahora, con estas expediciones, empezamos a entender la importancia de los océanos para nuestra supervivencia.
Control de las contaminaciones, uso compartido de los recursos, preservación de los equilibrios, sin una gobernanza global, lo que el hombre preserva en algún lugar será anulado por lo que se destruye en otro, porque todo se encadena. Abogo por una gobernanza inteligente, humanista, del alta mar por parte de todos los Estados. Es, creo yo, el desafío colosal, pero alcanzable, que debemos resolver. Ya lo estamos pensando.
