15/09/2018

Plankton Planet y “seatizen”

El programa de ciencia participativa Plankton Planet apunta a recolectar plancton en todos los océanos del mundo, reuniendo a oceanógrafos y navegantes. Este muestreo de la vida planctónica a escala mundial, gracias a los navegantes comunes, apodados “seatizen”, debería permitir ampliar la base de datos de Tara Oceans para descubrir y estudiar las formas de vida submarinas. Esenciales para el equilibrio de nuestro planeta, juegan un papel crítico en la regulación del clima, produciendo oxígeno atmosférico y ayudando a mantener la vida marina y terrestre.

El plancton se compone principalmente de microorganismos que derivan en las corrientes marinas, desde virus hasta medusas. En cada litro de agua de mar hay entre 10 y 100 mil millones de formas de vida planctónicas. El plancton es el pilar de la vida oceánica y de la biodiversidad de los ecosistemas marinos. “Es imperativo comprender cómo funciona la ecología planctónica y la genómica de estos microorganismos a escala mundial, para ayudar a predecir el futuro del medio ambiente terrestre", recalca Colomban de Vargas, director del Laboratorio de Roscoff - CNRS.

"La investigación y el muestreo oceanográficos son muy costosos, con limitaciones temporales y geográficas debido a períodos y rutas de navegación definidos". Plankton Planet busca proporcionar datos científicos confiables, a bajo costo y de forma respetuosa del medio ambiente, para modelizar la estructura y la dinámica de las comunidades de plancton.

Dada la importancia de crear una comunidad interdisciplinaria y una red de descubridores, los   científicos están desarrollando un nuevo kit de muestreo de plancton, llamado planctobox, simple y fácil de usar, que incluye una mini red de alta velocidad (HSN, High-Speed Net), un "planctonscopio" (un microscopio modular), el material para almacenar las muestras de ADN tomadas y registrar todas las variables contextuales.
El mini HSN es una herramienta que acaba de ser probada a bordo de Tara, durante su viaje entre San Diego (California) y La Paz (México), como parte de la expedición Tara Pacific.

La fase piloto del proyecto tuvo lugar en 2015 con una flota de 27 veleros, llamados "planktonautas". Probaron 20 kits de muestreo. La metodología de muestreo del plancton es ahora científicamente validada, reproducible y de alta calidad. La cobertura geográfica ha alcanzado una escala sin precedentes: todos los océanos del mundo han sido cubiertos.

Noan Le Bescot explica: "En la actualidad, relativamente pocos barcos de investigación recolectan datos en alta mar, en comparación con las áreas costeras cuyas informaciones abonan grandes bases de datos. La fase 2 aumentará el muestreo planctónico en todos los océanos del mundo y cubrirá tanta extensión de aguas superficiales como sea posible.  Esta alta densidad de muestreo y el transecto de estas trayectorias llevará a una mejor comprensión de la dinámica de las comunidades planctónicas en todo el mundo”.

Plankton Planet, en su segunda fase del proyecto, está trabajando con un equipo interdisciplinario de ingenieros, investigadores y navegantes para desarrollar herramientas oceanográficas de energía eólica, óptimas para los “seatizen”. El mini HSN, fue diseñado por Xavier Pochon (Nelson, Nueva Zelanda) y Fabien Lombard (CNRS, Villefranche-sur-Mer), inspirado en el HSN de Tara. Permite tomar muestras a una velocidad promedia de 7 nudos.

El equipo está desarrollando un planktonscopio que permitirá a los recolectores observar directamente las muestras. El objetivo del planktonscopio es de facilitar una conexión tangible con estas extraordinarias formas de vida y generar un banco mundial de imágenes de plancton, complementando así la información genética y genómica recopilada en los laboratorios.

Noan Le Bescot precisa que "el reclutamiento de Seatizen comenzará una vez se haya desarrollado el kit de muestreo P2.” Toda persona que navega y desea participar en este proyecto puede contactarle por medio del sitio web.

Durante su navegación, los participantes sumergen el mini HSN durante aproximadamente 30 minutos. Recolectan "sopa de plancton" hecha de agua de mar y miles de millones de microorganismos. Después de tomar una muestra del mini HSN, la herramienta de filtración separa los microorganismos del agua. Estos se colocan en un tubo lleno con un soluto químico no tóxico, que preserva la información genética del plancton, sin alteración. Los tubos son luego transportados al laboratorio para su análisis y secuenciación.

Plankton Planet se encuentra actualmente en la fase de convocatoria de voluntarios para lanzar la segunda fase de P2 en 2019-2020. El kit de muestreo final costará alrededor de € 1,000. El objetivo principal es estudiar la ecología del plancton oceánico a lo largo de las rutas clásicas de navegación. Al principio, 30 a 50 kits se ensamblarán y distribuirán a los “planktonautas” navegando entre California y Tahití o Hawái. La ambición de Plankton Planet es muestrear microorganismos en todo el mundo con herramientas fáciles de usar por los navegantes comunes