11/04/2018

Xiamen, China, nuevas relaciones

En el país más poblado del mundo, China, la Fundación Tara viene estableciendo nuevas relaciones, mediante un proyecto de asociación con la Universidad de Xiamen. Una conferencia de prensa celebrada a bordo de Tara, el 6 de abril, reúne a Romain Troublé, Director de la Fundación Tara; Min Han Dai, Director del Departamento de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Xiamen; y al científico Chris Bowler (PSL, CNRS). Ellos  expresan una visión del Océano como un sistema global, y anuncian su deseo de colaborar. La Universidad de Xiamen posee un barco oceanográfico, el Tan Kah Kee, que eventualmente podría navegar junto a Tara en una misma misión científica, y replicar el enfoque científico de Tara Oceans.
Entrevista cruzada entre dos hombres que comparten un mismo objetivo: comprender el océano para protegerlo mejor.
¿En qué consiste esta asociación?
Romain Troublé: Desde hace mucho tiempo, la Fundación Tara desea colaborar con China. Yo lo expresé cuando acompañé al presidente de la República en su visita a China, a principios de año. Sería una asociación científica y pedagógica global, que nos permitiría trabajar en dos ejes: la ciencia y la educación, en temas de biodiversidad y clima. Esto implicaría un intercambio de estudiantes de doctorado y estudiantes postdoctorales chinos y franceses.

En cuanto a ciencia fundamental, nuestros nuevos socios de investigación aún deben precisar las modalidades, pero compartiremos los protocolos ya establecidos por el consorcio científico de Tara Oceans. Serán usados en las estaciones marinas de la Universidad de Xiamen y a bordo del Tan Kah Kee. Ya existe en China un gran proyecto sobre el microbioma, para comprender el mundo de los microbios, especialmente en el mar, en el cual Tara podría participar. A más largo plazo, podríamos imaginar que la goleta Tara y el Tan Kah Kee realicen una expedición conjunta. Tenemos muchos puntos en común y de complementariedad. Al igual que los investigadores de Tara Oceans, me alegro de estas perspectivas de colaboración en pos de un mejor conocimiento del Océano.

Min Han Dai: Tara es un barco que ofrece muchos aspectos interesantes y singulares. Primero, es un velero que estudia los océanos, y que está financiado por una casa de moda francesa y otros socios privados. En torno a colaboración, creo que estamos en el camino correcto. Con la visita de Tara, de Romain y algunos de los científicos involucrados con Tara en China, pudimos recorrer todo el  espectro de nuestra futura asociación. Compartimos una visión común y global para la protección de los océanos; Exploramos las posibilidades de que Francia y China trabajen juntas en esta dirección.

¿Cómo pueden los dos barcos, Tara y Tan Kah Kee, ser complementarios?
Romain Troublé: Los laboratorios de Xiamen son muy eficientes en la comprensión de  la biogeoquímica de los océanos, en el análisis de la presencia de metales en particular, unos elementos esenciales para el ecosistema. Tara no alcanza para hacer todo, sería estupendo que otros barcos adoptasen los protocolos, tal como lo hacen nuestros socios brasileños.

Min Hai Dai: Para que nuestros datos sean comparables, debemos usar el mismo protocolo. Podríamos muestrear el microbioma a la manera de Tara, y Tara podría apoyarse en el Tan Kah Kee para el análisis de geo-huellas. Los datos recopilados por cada barco se estudiarán conjuntamente.

Romain, ¿por qué asociarse con China?
Sin ceder a optimismo ingenuo, pienso que el futuro del planeta también se está decidiendo en China, con las respuestas que los chinos aportarán a los problemas medioambientales. Para la Fundación Tara resulta importante apoyar este movimiento, acompañar la investigación y la educación. China desempeña ahora un papel de liderazgo, y como en cualquier mercado, si el líder cambia, el mercado cambia. El mundo quiere vender a China. Si China se transforma talß como lo anuncia,  al querer convertirse en la referencia del desarrollo sostenible, el mundo cambiará para mejor.

Noémie Olive.